Inciso primero: Planteamiento
Cuando intento rimas decentes es cuando suelo inspirarme (o cuando tengo mucho que hacer pero intento no recordarlo) He estado pensando concienzudamente y me he dado cuenta de una verdad bastante importante:
Poco me entusiasma, y sobre todo la literatura juvenil
La imagen dice "Libros: Una herramienta multiusos" pero me parece que éso es lo que me esta provocando ver las novedades y catálogos que veo a cada rato en la bloggosfera: Mucho sueño. ¿Es normal que de chorrocientos mil novedades al mes, la mayoría me parezcan más de lo mismo? No me tomen a mal, pero a veces me parece que de cierta forma, éste mundo en el que me muevo ha dejado de ser honesto. Ahora hacen publicidad excesiva a títulos flojos o a lo que está de moda. Concretamente, casi todas las distopías son comparadas con Los Juegos del Hambre para darles bombo y para más INRI, Stephenie Meyer sigue saliendo en las contraportadas con sus frases chulas entrecomilladas. Así vamos mal.
Inciso segundo: Desarollo
Luego viene que veo siempre los mismos libros reseñados, blogs que se han convertido en meros escaparates de promoción editorial y tantas cosas que no hacen sino desilusionarme. Me gustaría que las cosas cambiaran, que se pensara más en traer literatura de calidad, libros que calen y que no sean meras entretenciones, con buenas traducciones y en general, que valgan la pena. Lo que muchos quieren es un libro que tenga un ritmo endiablado, personajes buenísimos y que no les aburra. Aquí traigo la posición que quiero defender: Siempre he preferido un tipo de literatura que yo catalogo como "hecha con amor" de ésa que no se hacía para vender sino porque era una verdadera vocación. Aquí entran los clásicos y mucha literatura adulta. Juveniles hay, pero lastimosamente son muy pocos. Inciso Tercero: Conclusión
No existe una entrada suficientemente larga para expresar completamente lo que pienso. Me lo pienso bien para comprarme un libro juvenil, me fio de recomendaciones muy concretas y creo tener un criterio más o menos acertado. Lo que me molesta es que algo para mi algo tan sagrado como los libros se hayan visto victimizados por la comercialidad: Hace tiempo la literatura era la expresión de una cultura, de una época o que dio fe de cosas importantes ahora se vea reducida a una burda competencia del que venda más.