Ocurrió un día que pasó por el monasterio San Pacomio (era Exarca, o superior de todos anacoretas que habitaban los desiertos) y viendo que los aspirantes a la vida monástica tomaban higos de una higuera que tenía el santo, le dijo "echa ese árbol abajo", para cortar de raíz (nunca mejor dicho) la fuente de la gula de los jóvenes que debían prepararse para una vida ascética. Jonás se puso muy triste por tener cortar el árbol, alzando sus brazos consternado. Entonces Pacomio, viendo su pena y sabiendo era monje virtuoso, no quiso entristecerle, dejando a la voluntad divina la resolución del asunto. Pero he aquí que al otro día halló Jonás la higuera seca, y comprendió que había errado al oponerse a las órdenes de su superior.
Así, luego de una vida entregada a Cristo, Jonás falleció a mediados del siglo IV. Fue hallado por los monjes de rodillas sobre su estera, y tal cual fue sepultado.
Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Volumen II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
A 11 de febrero se celebra además a la Beata Eloísa de Coulomb, viuda reclusa.