Del poema de cada día. hoy: conversión, de tente garrido

Por Harendt

CONVERSIÓN

Yo también me escondo

entre la gente,

empaño el cristal transparente del mostrador

que separa mi voz

de un receptor impertinente.

Yo también he decidido

ser culpable sin remordimiento,

consecuente con mis delitos,

aceptar y relativizar

mis pequeños fascismos

de cada día.

Poco tenaz, poco elocuente.

Yo también cuento monedas,

barro pelusas debajo del sofá,

piso con las suelas sucias.

Me olvido de reponer el papel higiénico,

niego obviedades y me rasco

entre los dedos de los pies.

Yo también lloro cuando me acuesto

—a veces no estoy solo—

y me como los mocos cuando

nadie me ve.

TENTE GARRIDO (1980)

poeta español