Despelleje Oscars 2019

Publicado el 25 febrero 2019 por Molinos @molinos1282
Han sido los Oscars y los ofendidos culturetas del mundo andan enfurruñados porque no han ganado ni Roma ni La Favorita y los premios se los han llevado Green Book y Bohemian Rhapsody. Yo he visto las cuatro películas y ninguna de las cuatro me enloquece pero lo que sí sé es que son Green Book y Bohemian Rapshody las que funcionarán en televisión como un tiro. Además, me toca mucha las narices esa tendencia snob y de mirar por encima de las gafas de presbicia que dice que si una película es agradable y entretenida no merece premios porque es palomitas para la chusma. Me opongo.
Y tras mi speech sobre las pelis vamos a lo que nos interesa: la frivolidad innecesaria pero molto facile e divertente.
Rachel Weisz va drogada, solo así se explica esta explosión de rojo mal elegido, de peinado de primera comunión y de mirada perdida con un fondo de «os asesinaría a todos pero soy la empollona de la clase y voy a esperar para pillaros despistados».
Contra todo pronóstico y pillándonos completamente por sorpresa, un esmoquin de terciopelo rosa en un tío con pelo largo y pinta de abrirte en canal si te empotra, es una buena idea. Ahora bien, cruzo los dedos para que tíos tirillas con pinta de llorar al quitarse una tirita no crean que pueden ponérselo.
Esta chica se llama SZA, y yo lo entiendo porque si yo llevara esa pinta tampoco querría que nadie supiera mi nombre o, mejor dicho, mi familia me prohibiría usar el apellido familiar. A la moda le ha hecho mucho daño Lo que el viento se llevó y la buena de Scarlet arrancando las cortinas para ir divina a ver a Ret. SZA ha hecho lo mismo pero con la colcha de un casamiento gitano con el resultado de que va hecha una mamarracha. El peinado campanario de iglesa castellana con nido de gaviotas tampoco ayuda.
Si creéis que estáis llevando mal lo de la edad, mirad a Lisa Bonet. .. y volved a comprobar que el esmoquin rosa es un sí inesperado pero rotundo. Un tío que sabe llevar ese esmoquin hace maravillas, maravillas. 
Nunca, jamás, ni aunque os parezca gracioso os vistáis a juego con vuestra pareja. Y no lo digo solo por estos dos lechosos, yo lo hice una vez y nos confundieron con un equipo de bolos. (long story). ¿Por qué llevan esta pinta? ¿se han colado? ¿era una apuesta? ¿una prueba de amor? Es un buen momento para decir que estoy muy en contra de las pruebas de amor y de que este tío me da una grima que me muero.
Tommy Hillfiger de Paco Clavel meets con estos retales y mis abalorios me hagos unos trapos de mil demonios. Su combinación es tan ridícula que CASI se me pasa por alto el bolso walkie talkie de los 80 de su acompañante.
Voy a abrir un change.org «Enseñemos a Emma Stone a no elegir su vestido de los Oscars siguiendo el criterio «qué es lo más feo y que me siente peor que puedo encontrar». Lo que lleva este año, con esas alitas y esas incrustaciones me da hasta miedo, o quizás es repulsión. Es tan horroroso que no puedo dejar de mirarlo, como cuando ves un accidente de coche. El atractivo de lo macabro.
¿Qué es esto? 
Qué mona. Una lánguida disfrazada de espíritu de María Callas. 
BOLSILLOS.  Lo mejor de este vestido, que no está mal, es que Olivia parece comodísima llevándolo y eso es maravilloso. Y lleva bolsillos.
Me flipa esto porque las faldas con vuelo son faldas de ser feliz. Muy a favor de este look.
Bradley mutando a señor bonachón en fiesta de urbanización cerrada con piscina. De esos que al acercase a un grupo dicen: ¿como va todo? ¿lo estáis pasando bien? y el grupo se disuelve en bomba de humo. La cara de Irina de «por favor, ese chiste por enésima vez no» lo dice todo.
El terciopelo azul NO funciona. Chris Evans parece un niño vestido de primera comunión en Las Vegas. El terciopelo azul noche tampoco funciona, es como decir «voy a ser creativo pero solo la puntita». Sobre el tío enfadado de las bandas blancas, entiendo el cabreo... que llegue el día más importante de tu vida y darte de cuenta de que el traje te está canijo y vas a tener que contener la respiración todo la gala debe de ser una putada.
Me encanta este vestido y ya tenemos el premio piruleta de la gala. La expresión «un cuello esbelto» hecha carne.
Si el «voy a  hacerme un vestido con la colcha de la boda gitana» no funciona, el «voy a hacerme una chaqueta con la tapicería del sofá de la butaca del hotel de la carretera de Tomelloso» tampoco. Las plumas a lo Caponata de su pareja son «miradme a mí y así no me juzgaréis por haber elegido a este indocumentado de pareja». Buen intento.
Ni una gala sin su Úrsula. Lady Gaga va correcta, va aburrida que creo que es algo que ella no se puede permitir pero ¡eh!, a veces el aburrimiento es mejor aliado que el «voy a arriesgar» (veasé Emma Stone)
Un disfraz de universo y un tío enorme con un gorro ridículo. Dios los cría y ellos hacen el ridículo.
Kiki Layne de homenaje a mi infancia. Vestizado de chicle Cheiw de fresa ácida. 
En serio ¿qué es esto? ¿Lleva por detrás un escudo? ¿La mochila del colegio? ¿Una cantimplora?
¡Han cantado limpia flautas! Hacia mucho que no veíamos ninguno.
Enésimo ejemplo de «la originalidad mal entendida crea mamarrachos»  Aunque también puede ser un homenaje a los looks increíblemente horteras de los programas musicales españoles en los años 80.
Jennifer de desconstrucción de bola de discoteca cabreada. Pero muy muy cabreada.
Joanne Tucker de «me escurro». Otra escurridura. 
No puedo dejar de mirarla. 
Se les han colado unos huérfanos. Llame a Servicios Sociales.
Sarah, Sarah, Sarah. Vamos a ver, sentémonos y hablemos. ¿Tienes problemas? ¿Algún disgusto? ¿Necesitas dinero? ¿No? Entonces, alma de cántaro, ¿me puedes explicar quién te ha engañado para ponerte esta cosa fucsia con gomas que parece cosido en el taller "mis primeros pinitos con mi máquina de coser" y que, además, te sienta de angustia? No, no me enseñes los bolsillos, ni siquiera que tenga bolsillos lo hace pasable.  Repite conmigo: A DE FE SIO.
Rami Malek va correcto pero transmite la extraña sensación de preferir ir disfrazado de Freddy y con media docena de dientes postizos embutidos en la boca.
Helen Mirren de porque yo lo valgo aunque el color rosa feria de pueblo, rosa subrayar apuntes, me chirría muchísimo. Es un color que hay que mirar achinando los ojos, lo miras como sin creértelo «¿va de rosa fosforito?»
Vigo es siempre Sí. En este blog somos muy de Vigo. Muchísimo.
Charlize Theron de El Crepúsculo de los Dioses. Me da miedo. 
Me encanta esta foto de Alfonso Cuaron con sus hijos adolescentes. Veo en sus caras la misma expresión que ponen mis brujas cuando les digo que me acompañen a sitios: ese entusiasmo, esa complicidad, ese orgullo, ese vamos a hacer como si no le conociéramos y estuviéramos aquí, con él, por casualidad, que la gente crea que somos adoptados.
Muy a favor de la excentricidad elegante con pizca de pelo naranja.
Señores vetustos que me gustan muchísimo. 
Me gusta Tina porque tiene pinta de normal, cara de «cuando empiezan las cañas»
Glen Close de Oscar. Y tampoco se lo ha llevado.
Rojo con volantes. Rojo pasado de vueltas.  
Amy for president. En pie, aplaudiendo a rabiar, ¡bravo, bravo!  Y no es que ponerte traje masculino siempre sea un acierto, puede ser un completo desastre. Mirad a esta chica tan simpática con su cara de «te arranco la cabeza como digas en alto que esto que llevo es un error» 
Tercipelo verde TAMPOCO. Y el vestido "noche estrellada de verano en el jardín de nuestra casa de Atlanta" me da pereza.
En ocasiones veo mucho rosa. 
No sé quién son estos jovenzuelos. Tienen pinta de pasarse el día tirados en un sofá no muy limpio fumando petas (actividad que están en su derecho a realizar, faltaría más) y haberse levantado para venir a este gala. Fruto de los efluvios de la maria han elegido de angustia las pintas: solapas demasiado grandes y tallaje pequeño y chaqueta con drapeados que es, sin duda, una de las elecciones más desafortunadas que he visto nunca en trajes de caballero.
Pero muchísimo rosa. 
Pero ¿QUÉ PASA CON EL ROSA? Sí, sí, ya veo que llevas bolsillos pero ¿qué es esto? 
En serio, ¿POR QUÉ ESTA OLA DE ROSISMO? 
Esta señora china desconocida y con gafas de lejos, me representa. Y, además, lleva un vestido precioso con bolsillos.
Eva Melander vestida de  complicación.
Ya están aquí los de Servicios Sociales para recoger a los huérfanos perdidos.
Linda Cardellini vestida de salto de cama ROSA de pelis de los cincuenta y de "la peor elección posible con esas rodillas".
Spike Lee de Bob Pop
Michelle Yeoh se lleva el premio "mi metabolismo es así y me está devorando desde dentro".
Nunca salgas con un tío que vaya más maquillado que tú, más peinado que tú, con las cejas más depiladas que tú y con más joyas que tú. ¿Por qué? Porque da muchísima grima y mucha risa.
Terciopelo rojo.TAMPOCO.
Rectifico mi premio "metabolismo". Ha aparecido Giuliana que como buena campeona olímpica del devorarse así misma se lo lleva también.
Los que hacen de Queen pero no son Queen pero para las jóvenes generaciones van a pasar a ser Queen, más felices que perdices y bastante bien vestidos menos el de blanco que parece Leonardo di Caprio disfrazado de camarero del Titanic.
Un centauro con terciopelo negro. Miradlo bien. ¿A qué debajo de esa orgía de terciopelo negro solo podéis imaginar patas de equino? De nada.  Premio a la excentricidad innecesaria de la noche.
¿Qué hemos aprendido de esta alfombra roja?  Que en las invitaciones a la gala ponía: Hombres trajes de terciopelo, mujeres de rosa.