Es evidente que las redes sociales sirven para captar posibles compradores de moda y otros bienes de consumo, pero de un tiempo a esta parte han visto su porción de negocio las empresas de turismo y son muchos los hoteles, restaurantes y destinos turísticos que optan por este tipo de publicidad en las redes sociales. Viajar ya de por sí genera muchas envidias, pero un entorno de ensueño y una buena foto lo hace todavía más.
Hay ciertos destinos que gracias a este tipo de acciones en Instagram o Facebook se han hecho totalmente virales, por ejemplo el desierto de las Bárdenas Reales en Navarra, gracias a la publicidad de varios hoteles de la zona que han invitado a multitud de influencers a disfrutar de sus instalaciones.
¿Os parece que el postureo se nos está yendo de las manos?