En Texas también fue la primera vez que pudimos ver de cerca los increíbles trenes americanos. El más largo que vimos era de 1,2 millas de largo aproximadamente, casi 2km de tren :-P
Una de las cosas que pensaba que me costaría más era el acostumbrarnos a la señalización americana, pero una vez me resultaba más cómodo que conducir en España. Una señal que me resulto curiosa fue en un semáforo que nos decía que con la fecha verde podíamos girar a la izquierda de forma segura.
Por fin llegamos al Cadillac Ranch en Amarillo, Texas.
Es un rancho donde pusieron unos cadillacs clavados en la tierra y la gente va a pintarlos con sprays y se llevan partes de recuerdos, pero actualmente no queda nada que se pueda llevar y tienen una capa de pintura de unos 4cm. Encontramos botes de spray a medias por lo que no tuvimos que llevar pintura para pintar, aunque es recomendable por si no se tiene tanta suerte ;-).
Álbum del día 10: