Dia de la Memoria: Abuelas y Madres de Plaza de Mayo

Por Mchristine @fnuestrodiario

Con motivo del feriado que hoy se conmemora en la Argentina, quisiera contarles un poco la historia de estas mujeres, madres y abuelas que lucharon por sus derechos y por sus hijos y nietos, en medio de un régimen en el que aquel que pensaba diferente, era eliminado, en todo el sentido de la palabra.

Un día como hoy, pero hace 36 años, el 24 de marzo de 1976, era instaurada en Argentina, la dictadura militar más sangrienta que alguna vez haya existido. El régimen militar que se autodenomino “Proceso de Reorganización Nacional” estableció una metodología de eliminación masiva de opositores, mediante la cual, todos los que opinaban de manera diferentes (“subversivos” según sus palabras) eran detenidos en centros clandestinos de detención, dónde eran torturados y asesinados de las maneras más brutales, para posteriormente hacer desaparecer sus cuerpos. 

En ese contexto los hijos de los detenidos-desaparecidos fueron tratados por las fuerzas represivas como "botín de guerra", para lo cual se planificó detalladamente, un sistema de detención de embarazadas, partos clandestinos, falsificación de identidades y simulación de adopciones, con el fin de apropiarse de los niños. De esa manera alrededor de quinientos niños fueron apropiados y privados de su identidad, y en muchos casos llevados a vivir con personas que creían sus padres y que en realidad fueron autores, partícipes o encubridores del asesinato de su verdadera familia.

La idea era establecer un sentimiento generalizado de miedo destinado a paralizar cualquier reclamo; el sólo hecho de preguntar por el paradero de un familiar detenido-desaparecido era riesgoso y podía resultar a su vez en la detención-desaparición propia. Y les funcionó tan bien ninguna democracia del mundo, ni la Iglesia  Católica, o las organizaciones internacionales humanitarias, estaban dispuestas a condenar al régimen militar y, por el contrario, en algunos casos cooperaban con la represión ilegal.

En esas condiciones en las que el pueblo no tenía ni voz ni voto, un grupo de madres, padres y familiares de desaparecidos iniciaron un movimiento de resistencia no violenta. La idea era permanecer en la Plaza de Mayo (lugar donde se sitúa la sede de gobierno) y permanecer allí hasta recibir respuestas. Su protesta fue rodear la Pirámide de Mayo (que se encuentra en el centro de la mencionada plaza), en completo silencio, al principio solo llevando clavos, luego con pañuelos blancos en la cabeza, a modo de bandana. A este grupo de mujeres de las conoció rápidamente como “Madres de Plaza de Mayo” 

Casi al mismo tiempo, abuelas firmaban un hábeas corpus colectivo en forma de carta, en el que hacían saber la existencia de bebés desaparecidos y solicitaban que se suspendiesen todas las adopciones. La carta ha sido considerada documento histórico y antecedente inmediato de la constitución de las Abuelas de Plaza de Mayo a fines de ese año. Poco tiempo después, dos de ellas comenzaron a asistir a las rondas de las Madres de Plaza de Mayo, buscando a un hijo, una hija embarazada, su nuera y su yerno. Al mismo tiempo, otra madre-abuela, comenzo a buscar a otras madres de desaparecidos que, como ella, tuvieran también nietos pequeños desaparecidos. 

Hoy en día, 36 años después, estas abuelas siguen luchando por recuperar la identidad de esos hijos de desaparecidos y restituirlos a su familia. Han constituido una asociación civil con estos fines. Al día de hoy, han recuperado 105 hijos de desaparecidos, hoy por hoy, 105 hombres y mujeres a quienes su identidad les fue robada y crecieron en un mundo, en una familia que no sólo nos les pertenecía, sino que había sido participe de la “desaparición” de sus padres.

Aun hoy, esta lucha no termina, aun quedan cientos de hijos de desaparecidos que no han sido encontrados. Incluso, Estela de Carlotto, una de las pioneras y presidenta de la (hoy) fundación "Abuelas de Plaza de Mayo" no ha contado con la suerte de esas otras 105 familias. Su hija fue secuestrada cuando estaba embarazada de 3 meses y mantenida con vida en un centro de detención hasta el parto. El bebé, cuyo nombre para la familia es Guido Carlotto, de nacionalidad italiana y argentina, permanece desaparecido.

Bueno, este es un breve relato de la parte más oscura y triste de nuestra historia. Sólo quería darla a conocer, reivindicar la lucha de estas "madres del dolor" y reafimar el pedido del "Nunca más", para que nunca más exista el riesgo de ser "desaparecido" por pensar, para que nunca más sea acallada la voz del pueblo, para que nunca más transitemos las calles con temor a ser detenidos.

 Espero no les haya aburrido mucho la historia jeje.

24 de marzoDía Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.