Digger: Sed testigos del fin del mundo

Publicado el 02 octubre 2026 por La Henryteca @LaHenryteca
Escrito por John Doe

En “Digger” (2026), el hombre más poderoso del mundo se embarca en una misión frenética para demostrar que es el salvador de la humanidad antes de que el desastre que él mismo ha desencadenado lo destruya todo.El mundo se está acabando. El mundo se va a la mierda. Muchas películas se han hecho sobre esta cruda y dura realidad, pero pocas se han atrevido a criticar las personas que han sido responsables del mismo suceso, con una perspectiva directa y sin tapujos. A lo bote pronto, recientemente podemos hablar de “Okja” (2017), con una mirada claramente medioambiental, o “No mires arriba” (2021), que apostaba por usar la comedia para adentrarnos en una reflexión sobre el fin de nuestros tiempos a nivel de los poderosos. Esta semana, la nueva obra del director mejicano Alejandro González Iñárritu, “Digger”, llega a nuestras pantallas para ofrecernos una nueva propuesta crítica sobre los tiempos que vivimos… y los que podríamos vivir.El guion de la película ha sido construido a ocho manos, sin incluir que la historia original incluía, incluso a una quinta persona, Jez Butterworth. El propio director del film, Alejandro González Iñárritu, escribe junto a Alexander Dinelaris, quién escribió junto a él “Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)” (2014), Nicolás Giacobone, responsable también de la película mencionada y otros films del director mejicano como “Biutiful” (2010) o “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” (2022), y Sabina Berman, quien debuta como colaboradora de Iñárritu, pero tiene experiencia escribiendo para Arturo Ripstein o Christian Keller films como “La tía Alejandra” (1980) o “Gloria” (2014). Es complicado hablar del guion de la película sin destripar mucho su historia, incluso al principio del film hay un mensaje pidiendo que no se hable de sus secretos a los demás, invitándoles a ir a verla para descubrir la experiencia por ellos mismos. La trama empieza con el magnate del petróleo Digger Rockwell despertando en su mansión y encontrándose con que una de sus petrolíferas en Groenlandia ha provocado un desprendimiento de un iceberg gigantesco, que se acerca peligrosamente hacia Europa, amenazando con acabar con la vida de millones de personas, y tiene que encontrar una manera de lidiar con la situación. Es un punto de partida muy interesante y la construcción del personaje de Digger, que parece salido totalmente de “¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú” (1964), hace que sintamos una increíble curiosidad (que no empatía) por saber cómo actuará el egoísta, desvergonzado y cruel multimillonario. A partir de ahí, la película es un total descenso hacia los infiernos de un personaje cruel que toma las peores decisiones posibles pensando sobre su persona y su fortuna por encima del bien común. Decenas de personajes desfilan por la pantalla, cada uno más caricaturesco que el anterior, para demostrar que, aunque exista gente con buen corazón e intenciones, no son nada si por encima tienen personas sin escrúpulo alguno que están dispuestas a ignorarles y provocar el efecto contrario. Es una película valiente y no tiene ningún temor a tirarnos en cara todas las malas decisiones que hemos tomado, como sociedad, para cargarnos el mundo en el que habitamos, sabiendo que podríamos haberlo habitado.Aunque el código del film sea mayoritariamente comedia, su afán por estirar a sus personajes hacia el extremo hace que se tambalee en una fina línea entre la crítica ácida y la parodia más absurda. Además, es muy reiterativa y cuando se repite el mensaje una y otra vez al final puede crear una desconexión con el espectador, especialmente cuando dicho mensaje interpela a las propias personas que lo están contemplando. Eso sí, el tramo final del film es un ejercicio de metacine crítico que funciona estupendamente dentro del conjunto y hará salir reflexionando de la sala a más de una persona que haya conectado con su propuesta, a la vez que alejará a mucha otra gente que haya encontrado el film una burla estúpida y de proporciones desmedidas. Es, sin duda una apuesta muy arriesgada por parte de guion y dependerá de cada uno decidir si entre o no en su juego. Al menos, podemos agradecer el intento de hacer algo tan fresco y difícil.
Tom Cruise es la absoluta estrella del film. Caracterizado de una forma bastante impresionante, el actor conocido por films como la saga “Misión imposible” (1996-2025), “Top Gun (Ídolos del aire)” (1986), “Minority Report” (2002) o “El último samurái” (2023); interpreta el magnate Digger Rockwell. Cruise se acerca más a su interpretación en “Tropic Thunder, ¡una guerra muy perra!” (2008), dónde daba vida al irreverente Les Frossman, un poderoso ejecutivo con aires de superioridad y bastante caricaturesco, acercándose peligrosamente a la sobreactuación digna de las peores películas del amado Nicolas Cage. Aun así, Tom parece encontrar un equilibro bastante bueno entre la exageración y el retrato de personaje avaricioso, ignorante y cruel, ofreciendo la que sea, posiblemente, una de las mejores interpretaciones de su carrera, depende de cómo se mire y, a la vez, una de sus peores. Muchos espectadores encontraran su Digger pasadísimo de vueltas, aunque es algo que viene marcado por guion y con sentido dentro de la misma obra, pero si se dejan llevar por el tono cómico y ácido del film, podrán encontrar una interpretación brillante, muy divertida cuando se lo permite y totalmente irreverente (¡ese discurso en la ONU!) que demuestra que el actor neoyorkino, a sus 64 años, aun tiene mucho por decir. Otro actor que también está estupendo, a su manera, es John Goodman. A Goodman lo conocemos por películas como “El gran Lebowski” (1998), “Argo” (2012) o “Calle Cloverfield 10” (2016). Goodman está divertidísimo interpretando al presidente de los Estados Unidos Compson. Su personaje está en constante decadencia y tiene una presencia arrolladora, por lo que es muy importante encontrar el equilibrio entre la comedia y el miedo que imbuye su personaje, especialmente en la primera mitad del film, y Goodman lo borda estupendamente. Sin duda, una interpretación que dará mucho que hablar en la temporada de premios.Riz Ahmed, conocido por la comedia “Four Lions” (2010), la cruda miniserie “The Night Of” (2016) o la estupenda “Sound of Metal” (2019), da vida al pobre científico Dr. Ganesh. Ganesh es el responsable medioambiental de la compañía de Digger y tiene la mala suerte de contar todos los detalles de las catástrofes que van sucediendo, intentando aguantar el temple ante el egoísmo imperante de las altas esferas, hasta que se entrega totalmente a la desgracia. Ahmed brinda una muy buena interpretación y sirve como el contrapunto empático del film que funciona estupendamente. Podemos estar horas comentando el inacabable casting, pero por el film pasan rostros de la talla de Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons o Emma D'Arcy, mucho más cometidos que sus allegados, pero a la vez divertidos y con interpretaciones bastante buenas.Cómo ya comentábamos, el film viene dirigido por Alejandro González Iñárritu. Iñárritu ha dirigido obras de verdadero culto como “Amores Perros” (2000), “21 gramos” (2003), “Babel” (2006) o “El renacido” (2015). A lo largo de los años ha ido desarrollando un estilo propio que lo ha caracterizado y en “Digger” es uno de los sitios donde más se acentúa. La película tiene un claro planteamiento. En todo momento filma a sus personajes con planos algo contrapicados, deformando los cuerpos de ricos, poderosos y otros seres de las altas esferas, haciéndonos ser partícipes de la acción sintiéndonos como si fuéramos pequeñas hormigas a la merced dichos individuos que pueden decidir sobre nuestro futuro. Es una apuesta arriesgada, pero la mantiene perfectamente durante casi todo el metraje del film, solo rompiendo la perspectiva cuando algunos personajes de clase baja aparecen, dominados y sentenciados por las decisiones del propio Digger. Además, Alejandro opta por planos muy cerrados cuando sus caricaturas empiezan a tomar decisiones fatales, como sugiriendo que no podemos escapar de dicho mundo, aunque quisiéramos, siendo engullidos por estos seres sin empatía. Dicha apuesta se rompe, en la mayoría de los casos, para ridiculizar a los mismos personajes en grandes set pieces y decorados perfectamente medidos, cegados por su avaricia, ofreciendo una comedia con planos super abiertos que los hace parecer simples monigotes haciendo pantomimas. Una apuesta difícil pero que casa muy bien con el tono y el mensaje de la misma.Tras ganar los Oscar a Mejor Fotografía por “Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)” y “El renacido”, Emmanuel Lubezki vuelve a colaborar, una vez más, con su colega mejicano para fotografiar su película. Lubezki también es conocido por fotografíar films como “La princesita” (1995), “Sleepy Hollow” (1999), “El nuevo mundo” (2005), “Hijos de los hombres” (2006), “El árbol de la vida” (2011) o “Gravity” (2013), trabajo por el que ganó también un Oscar. Aunque la cámara se mueva poco en esta ocasión, los movimientos están muy medidos mediante grúas o railes y no hay mucha cámara en mano, solo en las contadas ocasiones donde la trama se rompe. La iluminación está sumamente cuidada y juega un papel esencial para adentrarnos en la fantasía presentada y romperla cuando la ocasión lo requiera. El color es interesante. Normalmente el color en los trabajos de Emmanuel es vívido y tiene una pátina como de ensueño. En “Digger”, la apuesta está en hacerla lo más fea y real posible, asemejando su imagen a los films grises y desalmados que han ido apareciendo en los últimos años, acercando el film lo más posible a la realidad, aunque eso genere rechazo, ya que es totalmente la intención de la película.El diseño de producción es bastante impresionante. La película trascurre en muchos escenarios ficticios que han sido cuidadosamente fabricados en sets. Desde la opulente mansión de Digger a la sede de la ONU en Europa o incluso el interior del Air Force One. Todo tiene una construcción intencionadamente teatral, como si viviéramos en una gran representación de la que no podemos ser partícipes y solo observar. Cómo ya apuntábamos, todos los elementos han sido cuidadosamente colocados para crear composiciones ajustadas por el director, con elementos prácticos que crean una comedia física entre absurda y genial. Los diseños de vestuario, maquillaje y peluquería crean unos personajes super alocados pero que tienen un sentido propio dentro del film. Digger es una caricatura perfecta de un magnate tejano con el vestuario que le caracteriza. La decadencia del Presidente ofrece una visión ridícula del mismo e incluso hay una progresión en los personajes secundarios. Finalmente, el equipo de efectos prácticos denota un amor enorme para hacer de la película lo más física posible, con elementos de paisaje que explotan o incluso un gato robot de lo más divertido y asqueroso. Todo combina perfectamente con los efectos digitales añadidos y hacen que pasen lo más desapercibidos posible.
Finalmente, la banda sonora ha sido compuesta por el joven músico Cosmo Sheldrake. Sheldrake debuta en el largometraje de ficción, aunque ya había participado en la música de los documentales “Descending the Mountain” (2021) y “Where Is Heaven?” (2023). Sheldrake apuesta por unas composiciones muy minimalistas para “Digger”, ofreciendo pequeñas notas que recalcan la tensión de la situación y que solo explotan a medida que el problema va creciendo, pasando de pequeños pianos e instrumentos de cuerda a rebotes de enormes instrumentos de viento y tambores que recuerdan un poco a las composiciones de Hans Zimmer. No hay una búsqueda para emocionar ni distraer al espectador con las melodías, sino que apuesta por dejar hablar a los personajes (y hablan mucho) y hacer que sean sus acciones las que marquen la tonalidad del film. Una apuesta muy acertada, aunque eso no haga lucir al músico inglés, cosa que le honra.En definitiva, “Digger” es una apuesta arriesgadísima que critica sin tapujos no solo a las grandes esferas, su afán de riqueza por encima de todo y su ignorancia sobre los problemas medioambientales y sociales del mundo, sino también a nosotros, simples espectadores, que decidimos estar de acuerdo por seguir teniendo nuestras comodidades. Una comedia ácida brillantemente o desastrosamente interpretada y dirigida que camina peligrosamente entre la genialidad y el bochorno y que dividirá, sin duda, a gran parte de su audiencia.

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    • ##check## Lo bueno
      • El guion no tiene miedo a decir todo lo que piensan sus responsables, para bien o para mal.
        Cruise brinda una de las mejores (o peores) interpretaciones de su carrera y se disfruta.
        Una apuesta de dirección con un claro mensaje.
    • ##times## Lo malo
      • El constante interpelo a la audiencia puede generar mucho rechazo.
        Las interpretaciones rozan tanto la sobre exageración que pueden incomodar.
        Explotan, quizás demasiado, el recurso del gato de Digger.

  • [accordion]
    • Ambientación 8.0
      • Decorados perfectamente construidos con una apuesta teatral.
    • Desarrollo de Personajes 7.0
      • Hay una evolución en el cruel Digger que resulta satisfactoria a la vez que incomoda por su final.
    • Argumento / Guión 8.5
      • Generará mucho debate, pero si entras en su propuesta es muy buena crítica a la sociedad actual.
    • Banda Sonora 6.5
      • Aunque sea muy minimalista casa perfectamente con el conjunto y es bella.
    • Entretenimiento 7.5
      • Se basa mucho en largas conversaciones, pero lo estrambótico de las situaciones las hacen sumamente entretenidas.
    • Montaje / Innovación técnica 8.0
      • Una apuesta arriesgadísima que se agradece enormemente. Si entras en su propuesta es genial, sino te genera mucho rechazo.
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    • Puntuación Total  8 / 10

Fuente Imágenes: Warner Bros España