En el post de hoy, encaramos la eterna pregunta: ¿Qué fue primero el dinosaurio o la gallina? Obviamente, es una pregunta trampa, porque la gallina ES un dinosaurio. No importa, porque de lo que te vamos a hablar es de lo que ha dado de sí la relación entre nuestras familiares aves de corral y sus ancestros mesozoicos en la cultura popular. Como música de fondo, te proponemos al grupo de country Tyrannosaurus Chicken.
No es la primera vez que traemos al blog estos encuentros: por ejemplo, en 2011 asistimos al encuentro entre las mascotas de equipos de béisbol Famous Chicken y el dinosaurio Barney, en 2017 vimos enfrentarse a una gallina gigantesca con un tiranosaurio en uno de nuestros post con “Unas cuantas ilustraciones dinosaurianas” y en 2020 te presentamos el chiste de José Tomás “Noticias del futuro”, con la versión dinosauriana del anuncio de la lejía Neutrex.
Aunque hasta la Dinosaur Renaissance no se pensaba que las aves fueran dinosaurios, ya en la segunda mitad de los cincuenta encontramos a autores que relacionan gallinas y dinosaurios, aunque solo sea a través de la nomenclatura, creando gigantescas aves prehistóricas que constituyen auténticos nomen ignotum.
En 1957, Martz-Schmidt presentó en Pulgarcito a Troglodito, en cuya mesa nunca puede faltar un “pollosaurio” o un “pavicotecus”. Además, almacena en su despensa los huevos que les facilitan sus "gallinitas" prehistóricas.
El siguiente año, los primeros trece episodios de la segunda temporada de la serie animada por Hanna & Barbera para la televisión Ruff & Reddy tienen por coprotagonista a un “Chickasaurus” (de “chicken”, “pollo”). El doctor Gizmo atesora un huevo de este animal que los protagonistas protegerán de los ladrones, aunque finalmente cae por un precipicio y eclosiona. El Chickasaurus se interna en una jungla prehistórica perdida, donde Ruff y Reddy se encuentran con dinosaurios y trogloditas. Finalmente, nuestro pollosaurio consigue poner sus propios huevos y, de nuevo, los protagonistas los defienden de quienes quieren expoliar el nido.
El recopilatorio de Calvin and Hobbes “Yukon Ho!” (Bill Watterson, 1989) incluía las tiras diarias aparecidas entre mayo de 1987 y febrero de 1988, entre ellas una en la que Hobbes dispara a una gallina con una pistola transfiguradora para convertirla en Pterodactylus, pero el ave se queja de que no ha aumentado su tamaño y así no le es posible asustar al vecindario.
Tras el éxito de Jurassic Park, el actor, director, guionista, cantante y humorista italiano Jerry Calà dirigió la parodia Chicken Park (1994), que transcurre en un complejo secreto en la República Dominicana donde un científico loco quiere crear una raza de pollos de pelea gigantescos genéticamente modificados. Entre el reparto encontramos a nuestra Rossy de Palma, que tiene un affaire con una mano animada.
En la entrega de su webcómic Bouletcorps “Quand les poules avaient des dents” (2009), Gilles Roussel “Boulet” retrata a Tyrannosaurus rex completamente cubierto de plumas y con unas pequeñas alitas, y le compara con una gallina gigante, haciéndole cacarear.
El mismo año, la zoóloga Hu Miaofen publicó el primer cómic del ornitorrinco investigador Duckby, que en su sexto caso, “El Tyrannosaurus se encuentra con el pollo”, investiga la evolución de los animales.
Creado por Walter Lantz en 1940, Woody Woodpecker tiene su propia estrella de la fama en Hollywood y ganó un óscar honorífico en 1979. En 2018, Universal produjo diez nuevos episodios, entre los que se encuentra “Jurassic Woody”, en el que “el pájaro loco” se las ve con un Chickasaurus, un híbrido de gallina y dinosaurio.