Valenciana contó con algún veterano como Enrique Pertegás (1894-1961), que aportó Silac, el hombre león (1945), de calidad inusual para la época, pero liderará el sector merced a púberes noveles como Edmundo Marculeta y el sensacional Luis Bermejo, que se centrarán luego en el mercado exterior, o Manuel Gago (1925-80) que, tras alguna serie que pasó –pese a sus dinosaurios- desapercibida (Carlos Ray, corazón de hierro), creó al también maniqueo El guerrero del antifaz (1944) [1] en que colaboran su hermano Pablo (1928) y cuñados Pedro (1926-88) y Miguel Quesada (1933), Gran Premio del Salón de Barcelona en 1999. Pedro Quesada escribió también un puñado de guiones para Roberto Alcázar y Pedrín entre 1946 y 1948, y a partir de 1967.
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[1] Basado en la novela de Rafael Pérez Los 100 Caballeros de Isabel la Católica, alcanzó los 200.000 ejemplares –800.000 según Soriano Izquierdo- y se prolongó hasta 1966 (nº668), Gago le humanizó brevemente antes de morir en 1980; el siguiente año, el Ayto. de Valencia le dedicó una calle. En 1994 José Payá Nicolau escribió Crónicas del Guerrero del Antifaz y, más tarde, Manuel Gago Quesada La última aventura del caballero de la máscara negra, con toques eróticos. La serie superaría las 7.000 páginas.