Revista Arte

Doctor Zhivago: El amor en los tiempos de la revolución

Por Androsmalv
Doctor Zhivago: El amor en los tiempos de la revolución
                                             "La guerra es la mejor escuela del cirujano."
                                                                                                    Hipócrates

Segunda película que veo del director inglés David Lean, en este caso, su obra más taquillera, la superproducción Doctor Zhivago, la cual, desde su estreno ha sido considerada como todo un clásico del cine y un drama épico marcado por la vida de Yuri Zhivago, que en cierta forma termina siendo una síntesis de esos aciagos años de guerra en la Rusia de la revolución bolchevique, y sus consabidas consecuencias.

Lean, que inició como ayudante de cámara en la industria del cine, fue también un importante montajista, que operó tanto en noticiarios cinematográficos como en otra producciones antes de realizar sus propios largometrajes; este hecho se hace notable en el montaje de sus películas, que están marcadas por un excelente ritmo, manifestaciones técnicas y artísticas, y un gran número de metáforas o ejercicios conceptuales, que han transcendido en sus obras. Sin embargo, este director inglés va a ser recordado por sus épicas producciones, adaptaciones literarias, que lo han dispuesto como uno de los directores ingleses más relevantes, admirado por Steven Spielberg o Stanley Kubrick, e influyente dentro del universo cinematográfico por el estilo magnánimo, preciosista sin olvida que detrás de tales conceptos estaba la preocupación de la tragedia humana, visto con el lente de un artista. Doctor Zhivago, su catorceavo largometraje no sólo estuvo nominado a los Oscar entre otros festivales en ese momento, sino que se constituyó como una de las películas  más populares de esa década y una de las favoritas del público; a través de este análisis revisaremos las cuestiones más importantes de dicha obra.Doctor Zhivago: El amor en los tiempos de la revoluciónCon guión del escritor Robert Bolt, que a pesar de su prolífica obra literaria y teatral, fue más conocido por sus colaboraciones con Lean y los textos para la televisión de su país; este guionista que justamente recibió el Oscar por su adaptación de la novela homónima de Boris Pasternak, asumió el reto de comprimir este novela de proporciones épicas, que nos cuenta la historia del médico y poeta Yuri Zhivago, sus amores, decepciones y sensibilidad todo bajo el contexto de la Primera Guerra Mundial, la Revolución y la Guerra Civil Rusa, con aíres poéticos y grandilocuentes sobre el amor, la vida y las acciones más allá del hombre, como finalmente pasa con Zhivago.

El guión escrito en forma de analepsis (flashback), inicia con Yevgraf Andréyevich Zhivago (Alec Guiness), contando la historia de su medio hermano Yuri Zhivago a la joven Tonya (Rita Tushingham), la cual cree que es su sobrina, o en el mejor de los casos, la hija de Yuri; a partir de los recuerdos de este hombre, reviviremos casi tres décadas de la transformación de Rusia a la Unión Soviética, y de la vida de un hombre, médico, poeta, amante y abnegado humanista, que sufrirá las alegrías, complejidades y decepciones de este tórrido período de guerras, traiciones y muerte.

Yuri Zhivago (Omar Shariff), huérfano en su infancia, será adoptado por el matrimonio Gromeko, amigos de su madre, éstos lo criaran  de la mejor forma junto a su hija Tonya. Ya en su adolescencia, la inteligencia de Zhivago lo convertirán en ayudante del profesor Boris Kurt, en un avezado estudiante de medicina y respetable poeta; igualmente al otro lado de la ciudad Larisa Antipova (Julie Christie), una joven estudiante, que vive con su madre en un pequeño taller de costura, caerá bajo las garras del político corrupto Komarovsky ( Rod Steiger), amigo del padre de Zhivago, amante de la madre de Antipova y un hombre que sintetiza al poder de ese momento. También nos vamos a encontrar con Tonya (Geraldine Chaplin) la hija de los Gromeko, quien se convertirá en la abnegada esposa de Zhivago, además de Pasha Antipov (Tom Courtenay), joven idealista y social demócrata comprometido con Antipova, que igualmente sintetizará los cambios ideológicos de esa convulsionada Rusia de las primeras décadas del siglo XX; todos estos personajes, ligados de una forma o de otra, verán como su espíritu caerá bajo la opresión de la Primera Guerra Mundial, en la que Zhivago, Antipov y Antipova, estarán presente, los primeros salvando vidas y el último tratando de sobrevivir en las trincheras, e igualmente, como cada uno de éstos, afrontarán las realidades de la Revolución, la Guerra Civil y a sus propios sentimientos.Familias perdidas, hogares destruidos y un amor más allá de la cordura, será el destino de Zhivago, que finalmente perderá todo, por un país y una situación política que estaba más allá de los hombres. La película, se redondeará con la charla entre Andréyevich Zhivago, su supuesta sobrina, los recuerdos de ésta, y los destinos que han unidos a esta personas.

Doctor Zhivago: El amor en los tiempos de la revolución

Con la fotografía de uno de los iconos de la cinematografía británica Freddie Young, que recibiría un Oscar por esta película, que no sólo destaca por sus inigualables paisajes, manejo de la luz y del color, sino por la posibilidades que este director brindó a través del laboratorio, aunque naturalista, la fotografía preciosista de Young destaca de la mejor manera tanto en las escenas épicas como en la intimidad de los personajes. Las secuencias invernales, los detalles y el manejo del color en las estepas rusas - que realmente fueron grabadas entre Finlandia y España- se conjugan con el manejo de cámara, el posicionamiento de ésta y la creatividad con la que se disponen los planos, generando los sentimientos que vemos durante el metraje.

Igualmente la música de Maurice Jarre, padre del también compositor musical y de sonidos electrónicos Jean Michel Jarre, es épica, donde va a tener preponderancia los sonidos de la balalaika - instrumento tradicional ruso- y de la trascendencia dentro de la historia, obviamente la música no sólo nos va a ubicar geográficamente sino en las situaciones que están viviendo los personajes, teniendo a los leti motiv  como parte fundamental de la dicha obra.
El gran montaje de Norman Savage, no sólo toma los mejores recursos del flashback o de la compaginación de la misma, sino que muchas secuencias están montadas de forma paralela, por las actuaciones corales, además de recurrir a diversas metáforas y recursos artísticos que son fundamentales en las películas de Lean, donde el montaje trasciende tanto la narrativa como la idea de grandilocuencia, que se percibe en las diversas secuencias. Y todo esto se complementa con el hábil y minucioso Diseño de Producción de John Box, que recrea no sólo la Rusia zarista, y demás eventos en España sino por el manejo de los espacios y transiciones de la época. 

Doctor Zhivago: El amor en los tiempos de la revolución

Este reparto coral aunque repleto de estrellas está protagonizado por Omar Shariff y Julie Christie, quienes finalmente terminan llevando este amor incondicional hasta las últimas consecuencias, sin embargo y antes de escribir sobre éstos, vale la pena destacar el trabajo de Alec Guiness, quien a la final es el "narrador" de esta historia, y que posiblemente sea el más convincente como ruso, también vale la pena destacar el papel de Geraldine Chaplin (hija de Charles Chaplin) y al maquiavélico Rod Steiger, que con su expresividad le logra robar en algún punto el protagonismo al propio Shariff. Sin embargo, y como en toda historia de amor, los grandes protagonistas serán Julie Christie y ante todo Omar Shariff, el doctor Zhivago, quien no sólo le da nombre al largometraje sino que es el actor que lleva el peso dramático de la historia, quien sucumbirá a la pasión de un amor prohibido, que igualmente no podrá dejar atrás el cariño de su abnegada esposa e hijos, y la lucha con las injusticias de ese momento y las más diversas situaciones que marcarán a este personaje, destinado a un cruel y triste destino, sellado por el amor. 

Para finalizar, debo decir que aunque el cine de David Lean me gusta, - aunque sólo haya visto Puente sobre el río Kwuai y éste largometraje-, su estilo grandilocuente, épico y saturado, en este caso llega a perder cierta fuerza al final del metraje, algunos de los actores y acciones no son consecuentes y la misma historia se va diluyendo entre tanto heroísmo y las tragedias de Shariff /Zhivago, aún así la excelente fotografía de Young, el montaje, la corta presencia de Klaus Kinski, como el anarquista intelectual y el avezado trabajo técnico, son más que suficientes para recomendar esta obra, ya de por sí considerada como una de las mejores del cine, y una obra épica de David Lean.Zoom in:  Esta película hizo parte de una buena cantidad de obras que pasaron por ese "período" de Hollywood en España, no sólo por la economía de rodaje en esta zona, sino por las misma condiciones de rodaje, estudios, clima y demás.Ganadora de cinco premios Oscar, cinco Globos de Oro, además de ser una de las películas más taquilleras de la historia. Algunas secuencias, historias y personajes o por lo menos  los nombres, fueron cambiados o agregados por el guionista.Montaje Paralelo: Rusia - Drama épicoVer: Detrás de cámaras



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