Dolor insufrible

Publicado el 18 febrero 2026 por Teremolla

Es realmente insufrible pensar que en menos de cuarenta y ocho horas han sido asesinadas dos mujeres y una niña menor, mientras la ultraderecha sigue negando la violencia machista que nos asesina por ser mujeres. Solo por eso.

   Y hay quien sigue justificando estos asesinatos terribles.

   Al mismo tiempo que la Generalitat Valenciana, siguiendo los postulados de la ultraderecha, no solo reduce el presupuesto destinado a igualdad, es que además, reduce los recursos ya existentes y en su nuevo decreto de convivencia, la Conselleria de educación, borra de un plumazo todo lo relacionado con la coeducación que es la base para una vida en igualdad. Todo muy “moderno” y reaccionario que socava el propio sistema democrático.

   Si las tendencias mundiales hacia el voto y, por tanto, los gobiernos de ultraderecha se confirman, si no podemos parar con nuestros votos esta tendencia, las mujeres acabaremos convirtiéndonos en muñecas rotas por la terrible alianza que siempre nos utiliza y que no es otra que la formada por el patriarcado y el capitalismo.

Una alianza que nos asesina, nos golpea y agrede, nos prostituye, nos utiliza como vasijas para gestar criaturas que son vendidas como mercancía, que hipersexualiza a las niñas cada vez más pequeñas induciéndolas a una niñez con ideas perversas, que poco a poco y por la vía de la contratación a tiempo parcial, nos devuelve a los cuidados de personas mayores, menores y con discapacidades.

Una alianza que nos permita trabajar fuera de casa, pero con salarios más bajos que los hombres y, por tanto, cobrando pensiones mucho más bajas cuando llega la jubilación. Que nos obliga a dobles y triples jornadas de trabajo con consecuencias claras sobre nuestra salud.

Todo lo descrito, son formas de violencia que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestras vidas.

Y la lista continua con la mutilación genital femenina,  todavía legal en muchas zonas, la lesbofobia impulsada por la nueva izquierda posmoderna y neoliberal que promulga que las discriminaciones sufridas por las mujeres son originadas por el género (construcción social) y no por el sexo (realidad biológica). Una realidad que niegan con total contundencia pero que es la base de todas las desigualdades que sufrimos las mujeres. Quiero insistir en que ES SOLO POR HABER NACIDO MUJERES. Le pese a quien le pese.

Seguimos con las violencias machistas: las esterilizaciones forzosas, por ejemplo, las políticas de hijo único, la trata de mujeres con fines de explotación sexual o de red de venta de órganos. Aquí habría que añadir que esa red incluye a muchas criaturas abandonadas o “perdidas” como consecuencia de los conflictos bélicos, por ejemplo. Mujeres violadas sistemáticamente para realizar “limpiezas étnicas”.

Muchos tipos de violencias que, como vemos, sufrimos las mujeres del mundo solo por haber nacido mujeres.

Casos de pederastia como el ocurrido en el llamado “caso Epstein” son un claro ejemplo de cosificación de los cuerpos de mujeres y niñas para satisfacer los deseos y las perversiones de los hombres poderosos en particular y de los hombres en general.

En insufrible que, además, mujeres como María Guardiola se atrevan a hablar del “feminismo de Vox” cuando esta formación de ultraderecha lo que persigue es devolvernos a casa a ser perfectas madres y esposas (en ese estricto orden) además de estar siempre disponibles para satisfacer sus deseos sexuales. En definitiva, devolvernos a la etapa más dura del fascismo franquista.

No, nos equivoquemos con su presunta defensa de los derechos de las mujeres que, ni está ni se les espera en ese “charco”, porque no es el suyo. Las mujeres no les importamos nada como no sea por nuestra bilogía: para parirles criaturas y servirles para satisfacer sus deseos sexuales.

Tampoco nos equivoquemos al creer que las violencias machistas son únicamente los asesinatos de las mujeres que, siendo la cúspide del ciclo de violencias que muchas mujeres sufren, no son, ni mucho menos las únicas violencias que sufrimos, como acabamos de ver.

No olvidemos que cuando se asesina a una mujer, esta lleva aproximadamente diez años sufriendo golpes y vejaciones que, aunque pueden no dejar huellas físicas, dejan secuelas psíquicas difíciles de borrar. Y siempre con relaciones de dependencia emocional y, en demasiados casos económica de las mujeres del agresor.

Como vemos en las políticas NO IMPLEMENTEDAS por parte del gobierno de la Generalitat Valenciana, condenan a muchas mujeres a vidas espantosas y llenas de sufrimientos y de miseria, de golpes y de dependencia, de violaciones y de vejaciones.

Pero al parecer a Pérez Llorca y a su equipo no les importa lo más mínimo. Y a Susana Camarero mucho menos todavía pese a ser la consellera responsable de esas políticas. Después vienen los minutos de silenció por las víctimas, o el luto oficial y todo ese “folklore” al que nos tienen acostumbrados.

Al feminismo radical nos queda mucho trabajo por hacer, pero para este largo viaje, nuestras fuerzas no flaquean. No pueden ni deben flaquear. Nos va la vida en ello. No las vidas de otras, incluso nuestras propias vidas.

Ante la inacción, denuncia con nombres y apellidos y endurecimiento de las penas de los asesinos de mujeres y criaturas. También de los agresores sin asesinatos.

No nos queda otra que seguir con la denuncia activa para que la sensibilización que no hacen las instituciones, convertirla en denuncia pública y que llegue a la ciudadanía.

El feminismo radical no se puede tomar descansos bajo ningún concepto. La lucha continua compañeras. Muchos ánimos y seguimos!

Ben cordialment,

Teresa