Las cifras no lo son todo. Hasta no hace mucho, China utilizaba para trasplantes órganos procedentes de presos ejecutados. Algunas medidas para que todos los transplantes tengan un mínimo de dignidad: solo un médico ajeno a la donación de órganos podría confirmar que el paciente es elegible para el transplante; la idea de la donación debería proceder del paciente, no del doctor.
Las cifras no lo son todo. Hasta no hace mucho, China utilizaba para trasplantes órganos procedentes de presos ejecutados. Algunas medidas para que todos los transplantes tengan un mínimo de dignidad: solo un médico ajeno a la donación de órganos podría confirmar que el paciente es elegible para el transplante; la idea de la donación debería proceder del paciente, no del doctor.