El miedo no fue por que me retaran, si no por lo que significaba un espejo roto... eran siete años de pobreza, y eso en los años ochenta no era que uno no pudiese tener televisión por cable como ahora... habíamos vivido días difíciles en la crisis del 83, así que no me imaginaba en la pobreza como mis vecinos del conventillo que había al lado de mi casa... cuando llega mi mamá y se da cuenta que quebré su espejo, me retó pero a la vez me consoló por mi angustia superticiosa... para mi era un mundo entero que se venía abajo por los designios de nuestros clones que viven al otro lado del vidrio quebrado... pero las cosas eran más simples para mis padres.
La ternura es algo que el mundo de los niños lo lleva impregnado, su inocencia y bondad nos llena todos los días, desde que despiertan hasta en sus sueños... acá me sentí en presencia de la verdadera solidaridad, no esa que decimos acá en Chile que busca colocar una moneda de cien peso para que a cambio te den un sticker... la verdadera solidaridad busca la igualdad más que la caridad, no es de regalar ropas viejas es de enseñar a hacer... Ahmed es capaz de ver la noche, de volverlo a intentar, de buscar todas las alternativas para que su amigo pueda hacer su tarea.
El cine iraní post revolución es capaz de hacer estas maravillas simples y hermosas, sin el aparataje técnico, sin grandes guiones, con la belleza de las cosas más simples han sido capaces de crear mundos alejados del eje del mal, mundos llenos de la magia de la antigua Persia, de un pueblo orgulloso por su pasado y que merece una pequeña dedicación para éste mes... con sus directores más reconocidos...
Saludos a todos.
Bonus Tracks
1.- Película en IMDB
2.- Comentarios en Filmaffinity
3.- Khane-ye Doust Kodjast en Wikipedia
4.- Escena