Ducentésima septuagésima primera tarde

Por Malaventura

 13:47

Calificarme, clasificarme, ponerme etiquetas, adjudicarme intenciones; para la mayoría será más fácil de entender, juzgar, atribuir. La simplificación calma opiniones, justifica obsesiones, confirma creencias. 

13:49

Quien me censura o quien me alaba, si me quiere es probable que tenga razón, si no me quiere es probable que necesite darse la razón a sí mismo.  

13:50

Según y cómo me importa lo justo aquello que los demás piensen o digan de mí. Mi actitud no nace del desdén, no, simplemente creo que mi persona carece de cualidades o importancia para provocar la atención y suscitar juicios.

13:52

No soy lo suficientemente pio para que se me acepte ni lo suficientemente impío para que se me rechace.  

13:53

Mantengo el pudor de la autocrítica.