La escuchaba con atención explicar cómo perdió los papeles muchas veces, como se sintió desorientada, cansada sin ayuda, sin nadie en quien delegar, como su casa se hizo pequeña para sostener momentos de tensión, me llamo la atención una frase en particular "nunca había discutido tanto con mi pareja como ahora" algo que se me hizo muy familiar, si, hablamos de la ilusión de ser madres pero también de las ausencias, de las faltas, de la impotencia y de la rabia que a veces aparece y que nos hace sentir tan malas madres, porque los amamos!!!!!! pero cuando lloran durante los tres primeros meses de vida, cuando eres incapaz de entenderles y te hundes en noches sin dormir porque tu hijo no quiere tu pecho o porque tienes que dejar de dárselo nos hundimos en una gran pena, en que estaré haciendo mal. Pues bien nada, no hacemos nada mal solo estamos aprendiendo, nosotras a ser madres y ellos a ser hijos, estamos aprendiendo a querernos a entendernos y eso lleva su tiempo, claro que eso lo sé ahora después de días y meses de angustia.
Escuchar a esa mamá me alivio me hizo sentirme menos torpe, menos desastre.
A menudo intentados guiar la maternidad como nos dicen que tiene que ser, pero cada niño, cada madre es diferente, si queréis disfrutar de la maternidad hacer caso de vuestro sentido común , no os dejéis llevar por consejos, por mitos o modas, creer en vosotras, todas llevamos una gran "mamá" en nuestro ser.
No todo es tan sencillo ni tan perfecto, a mí me costo acostumbrarme a ser mamá pero todo llega, y cuando se consigue la estabilidad de nuevo y ves que has creado una vida de das cuenta que todo ha valido la pena.
Ahora cuando estoy cansada vengo aquí a mi desván, donde me puedo escuchar y colocar ideas, donde me doy cuenta que tampoco lo estoy haciendo tan mal.