Duérmeme, mi niño

Por Conojosdemadre @conojosdemadre

Lisa Torske


El verano trae muchas cosas.. calorcito, playa, helados, sandalias, terrazas, .. y además, a mí me trae a mi amiga María :)
Pues bién, María tiene un bebé de 7 meses y un niño de 3 años. Ayer me contaba que, a veces, cuando se acuesta y no se puede dormir, piensa
cariño, despiértate, ponte a la teta y duérmeme".

Porque entonces, cuando O se despierta y se engancha a su pecho, a María le invade el sueño y se duerme plácidamente en la boca de su bebé.
Me pareció tan hermoso y tan lleno de sentido.. os imagináis cómo sería un mundo en el que las madres fueran dormidas por sus bebés, en el que en lugar del "Duérmete niño" se entonase el "Duérmeme, mi niño"?  A ésto me refiero cuando hablo de madres que se escuchan a través de sus hijos. Porque no olvidemos que en los primeros años, la madre y el bebé son un único ser en dos cuerpos. El bebé sabe muy bien ésto y actúa en consonancia pero la madre, demasiado a menudo, tiene enterrado este sentimiento tan en el fondo que ni lo sospecha.. y es entonces cuando el plan perfecto de la Naturaleza se tronca.
Este hecho tiene su explicación, y es que resulta que la leche materna que se produce durante la noche contiene sustancias opiáceas, como el triptófano, que hacen que tanto el bebé como la madre se adormezcan durante el amamantamiento (tal como explica Anna Morales, experta en lactancia materna, en esta entrevista). Pero de qué forma se iba a asegurar la supervivencia de la especie si no es haciendo fácil y placentera la alimentación primera y la crianza en general de las crías? Hoy en día, en este mundo "desarrollado", tenemos otras opciones para alimentar a nuestros bebés pero el plan de la Naturaleza sigue siendo el idóneo.. aunque nuestro aspecto social esté interfiriendo de tal forma en nuestro aspecto natural que muchas de nosotras, mujeres, hembras humanas, ya no podemos ni sabemos dejar que la Naturaleza se manifieste a través de nuestros cuerpos y nuestro sentir.. sin poder evitarlo, inconscientes del todo, impedimos que el instinto de madre se manifieste en nosotras.
Como decimos, la Naturaleza se vale del placer para asegurar la supervivencia de la especie. Esto se ve claro si hablamos de la concepción de un nuevo ser, verdad? parece que ésta es la única sexualidad reconocida hoy en día.. la que implica penetración, la masculina. Sin embargo, la sexualidad femenina abarca mucho más.. el parto y la lactancia son parte de ella.. pero éstos aspectos de nuestra sexualidad cuesta reconocerlos como placenteros.
El parto puede que sea visto por nuestra cultura como la antítesis del placer (no hay más que ver programas como Baby Boom para comprobar ésto). De hecho, está mucho más relacionado con sufrimiento, dolor, cuerpos cortados y cosidos, .. y realmente hoy en día es así! desde que se empezó a interferir en el proceso natural del parto, el nacimiento se ha convertido en un procedimiento médico por el cuál el bebé es extraído fuera del cuerpo de su madre y en el que la mujer queda casi totalmente fuera del proceso. Sin embargo, el plan de parto de la Naturaleza nada tiene que ver con ésto. Las mujeres que han decidido vivir sus parto de forma natural, conscientes, abiertas a lo que esta experiencia de vida-muerte les traería, .. a pesar de experimentar dolor, lo han vivido y lo recuerdan con placer.. y ésto también tiene su explicación..y es que la Naturaleza, que lo tiene todo perfectamente planeado, ideó un festival de hormonas que consigue que el cuerpo sea perfectamente capaz de parir solo, que la mujer genere su propia anestesia natural, que el bebé de inicio a su nacimiento justo en el momento en el que está preparado, .. sin olvidar que la dimensión espiritual que abarca el parto lo convierte en una experiencia casi mística.
Con la lactancia materna ocurre lo mismo, quizá no llega a verse como una experiencia tan dolorosa y horrible como el parto pero sí sacrificada. Sin embargo, como vemos al principio del post, las mujeres que viven más acorde con sus instintos naturales no lo experimentan de este modo. Solo un estado contra-natura (o patológico, pero hablamos en todo momento dentro de un marco saludable) produce sufrimiento en concepción-parto-amamantamiento.. aceptémoslo, no lo hemos inventado nosotros, la Naturaleza es sabia y la supervivencia de la especie estaba en juego (y puede que todavía lo esté).
Gracias María por dejarme compartir aquí nuestras confidencias.