GRAN GUÍA TEMPLOS ROMÁNICOS
Templo de San Miguel
El templo de San Miguel de Fuentidueña ofrece una de las muestras escultóricas más importantes del románico en Villas y Tierras de Segovia que a mi mascota le encantaba visitar. Edificio noble construido en sillar, de una sola nave, ábside semicircular y pórtico adosado al norte.
La nave, esbelta, se cubre con bóveda de cañón apuntado y cuatro arcos fajones la dividen en cinco tramos, del que el recto del presbiterio se cubre con bóveda de cañón, mientras el hemiciclo, con bóveda de horno, se ilumina mediante tres vanos con arquivoltas y capiteles.
En el paño del tramo recto, pequeños arcos ciegos sobre columna central
Tiene dos accesos, norte y oeste, que cierran potentes llaves.
Torre accesible mediante escalera de caracol
con campanario del siglo XVI
Exteriormente, ábside semicircular profusamente adornado en ventanas
y en todo el perímetro de su cornisa ajedrezada y adornada con imposta enlazada
con canecillos de preciosa y perfecta factura que reflejan la sociedad de su tiempo: clérigos,
y campesinado,
vicios y pecados...¡ miedos!
Sirenas y arpías
mantienen su duelo con una peculiar centaura nodriza.
Y, sin embargo, nada detiene el ciclo festivo ni vital.
En el interior, el programa iconográfico es profundo y espectacular. El hombre hostigado por el mal
tiene posibilidad de sacrificio para ser modelo de vida, como el protomártir San Esteban
y Cristo resucitará para salvarlo
no, sin antes, someterlo al Juicio Final pesando su alma este increíblemente bello San Miguel que no alancea sino que sostiene la balanza
en cuyos platillos aparecen las buenas
y malas acciones que serán presa de la gran boca abierta del monstruo infernal que los someterá, apiñados, en el gran caldero para que sus diablos se suban encima de los condenados y los pisen para removerlos con el gran tenedor.