Egipto y el nacimiento del saber.

Por Detectivesdelahistoria

Comúnmente se dice que la filosofía y el saber comenzaron en la Grecia antigua con las figuras de los filósofos. Pero esto no es del todo cierto, ya que una de las primeras revoluciones en el conocimiento se produce en las tierras del Nilo. Egipto fue la cuna del conocimiento que luego se desarrolló en Grecia.

  1. Egipto y la filosofía.

El pueblo griego no sólo era un pueblo culto, sino que buscaba extender su forma de vida a otras tierras y aprender de otras culturas. Esto le llevó a trabar contacto con Egipto y con el saber que este país escondía. Muchos de los grandes pensadores como Solón, Platón o Pitágoras viajaron a Egipto en busca de conocimiento. De ahí que algunos historiadores afirmen que en estas tierras africanas se halla el origen de los sistemas y filosofías del mundo occidental.

Ya en Homero se encuentran referencias a esta tierra su riqueza cultural. El autor griego habla de Aithiopía para referirse a las zonas que bordean el río Nilo y que, según él, era un país venerado por los dioses del Olimpo. El término Aithiopía hace referencia al color oscuro de los habitantes de esas tierras. Heródoto también reconoce el legado cultural que ha transmitido Egipto a Grecia. De ahí que ponga de manifiesto la asimilación entre el panteón egipcio y el griego. La relación entre distintas divinidades es algo común cuando dos culturas entran en contacto, como ocurrió entre estos dos países.

Pero es en la filosofía donde mejor se ve el aporte de conocimiento que el pueblo griego supo recoger de los egipcios. Resulta imposible hablar de la filosofía griega sin hacer referencia al país del Nilo. La mayoría de los pensadores griegos fueron a estudiar a Egipto. Algunos de ellos pasaron muchos años en este país con el fin de conocer su saber. Plutarco resalta entre ellos a Pitágoras, que llegó a ser muy estimado en esas tierras y siempre mostró un gran respeto por sus maestros egipcios.

El propio Platón en varios de sus diálogos hace referencia al saber del pueblo egipcio y afirma que Solón aprendió allí. El personaje de Sócrates reconoce en otro diálogo de Paltón que su famoso método la mayéutica la había tomado de Egipto. En ese mismo texto se hace referencia al dios al que está consagrado el pájaro Ibis, que no es otro que Thoth o Theuth, dios de la sabiduría en el panteón egipcio.

Según la tradición del antiguo Egipto Thoth inventó el número arjé o el primer principio, al que aluden los filósofos presocráticos. De este arjé ha surgido todo lo demás, es el fundamento de toda realidad. Para Tales de Mileto el arjé era el agua. Idea que se ha visto también en la tradición mesopotámica en el Poema de la Creación y en la mitología egipcia muchos siglos antes de que lo enunciara este pensador. Pero se sabe por las fuentes primitivas de los mismos griegos que Tales estudió también en Egipto. De ellos parece ser que tomo la idea de que el agua era el principio y génesis de todas las cosas.

Pitágoras también toma esta noción del arjé. Pero asociándola con el cálculo y la geometría. No hay que olvidar que los egipcios fueron grandes geómetras y arquitectos. El dios Thoth, tal y como expone Platón en su obra Fedro, fue el primero en descubrir el número y el cálculo, la geometría y la astronomía, el juego de damas y los dados, y las letras.

  1. La razón geométrica y piramidal de Egipto.

Heródoto afirma que el hombre de Egipto tuvo que aprender a calcular la tierra que quedaba inundaba con frecuencia por el Nilo y que de ahí surgió la geometría. A raíza de este saber, necesario para la supervivencia del pueblo, nació una de las primeras revoluciones científica de la humanidad. Las pirámides son una muestra de las complicadas operaciones matemáticas y geométricas que los egipcios llegaron a conocer.

Cabe en esta línea citar a Chéops faraón de la IV dinastía y constructor de la gran pirámide que lleva su nombre y a Kefrén quien también erigió una pirámide para preservar su memoria. No hay olvidar la importancia que tenía la vida después de la muerte para esta cultura. El mito de la transmigración de las almas y el juicio de las mismas que relata Paltón en el Fedro Fedro y en el Fedón parece tener un origen egipcio.

Entre los sabios egipcios no se puede obviar el nombre de Imhoted, diseñador de las escalas de la pirámide de Sakkara e introductor de grandes innovaciones en muchas construcciones. Fue astrónomo, poeta, filósofo, ingeniero y físico. No sólo llegó a ser el consejero del Rey Zoser, sino que su saber alcanzó tal nivel que tras su muerte fue homenajeado como dios de la medicina y acompañante de Thoth.

Los científicos que han estudiado el saber de este pueblo destacan su gran conocimiento de las matemáticas y la exactitud con que las empleaban. Un ejemplo de ello es que el valor egipcio del número pi, el radio de la circunferencia, que era 3,16, estuvo más cerca de la cifra exacta, 3,14159, que las aproximaciones babilónicas y bíblicas, que lo pusieron en el tres. Otra muestra de su saber es la elaboración correcta de la fórmula del corte de la pirámide.

  1. El papiro egipcio.

Se cree que muchos de los conocimientos que tenían este pueblo se perdieron cuando la biblioteca de Alejandría ardió. Sin embargo, a pesar de esta lamentable pérdida, se han descubrimiento varios papiros que constatan el saber egipcio.

Estos son el papiro de Moscú y el Papiro de Rhind escritos hacia el año 2.600 a. C. en la época de construcción de las pirámides; el Papiro médico de Adwin Smith, escrito hacia 1.400 a. C. y el Papiro demótico Carlsberg 1 a 9 y el Papiro Carlsberg 9 del año 144 d. C. En el Papiro de Moscú se encuentran una serie de problemas matemáticos, entre los que se cuenta el intento de averiguar la medida dl área de la circunferencia, esto es, el número pi, y el cálculo del volumen de una pirámide truncada. En el Papiro de Rhind se hallan también muchos problemas matemáticos, que fueron posteriormente expuestos por Arquímedes. Algunos historiadores le han echado en cara a este pensador griego su falta de honradez por no mencionar las fuentes de origen egipcio, cosa que sí hicieron Platón y Pitágoras.

En este mismo papiro se encuentra el teorema atribuido a Pitágoras que afirma que el cuadrado de la hipotenusa de un triángulo rectángulo es igual a la suma de los cuadrados de sus catetos. Los egipcios eran conocedores de este teorema y de otros conocimientos matemáticos, de los que se valieron para sus obras arquitectónicas, que han pasado a la posteridad.

En el Papiro médico de Adam Smith se pueden ver las investigaciones sobre el cerebro que realizaban los egipcios. Ello demuestra que sabían que el cuerpo era controlado por el cerebro. Idea que también en el mundo griego, por ejemplo, en los mitos platónicos, donde la facultad racional es puesta en la cabeza.

El saber acumulado por los egipcios se propagó por Grecia, dando lugar a grandes pensadores y al inicio del conocimiento occidental. Pero también influyó en otros pueblos africanos, en los que se ha visto huellas de estos conocimientos. En las tribus de los Dogon, de los Bambara o de los Akan se encuentra una matematización del mundo y un planteamiento del universo con ciertas similitudes con el egipcio y el griego. Fue, pues, en África donde nació el germen del saber y conocimientos que tenemos hoy día.

Bibliografía:

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