Hoy me levanto sin saber cómo expresar aquello que me une a tí, estaba pensando cómo celebraría tu primer cumpleaños dentro de algo más de tres meses. Pensándolo bien, no se me ocurre nada mejor que celebrar cada día de tu vida como un regalo para mí, porque es lo que eres, un regalo. Es difícil describir lo que se siente por un hijo, aunque de bebé creo que lo entienden mejor que cuando crecen.
Pues sí, lo reconozco, hoy me he levantado ñoña ñoña ñoña... ¿qué le voy a hacer? Pues dejarlo por escrito por si un día en la era de un Coquito adolescente sigue existiendo internet u otra cosa reevolucionada y quiere leer lo que a su madre se le pasaba por la cabeza en vez de hacer algo de provecho en casa o terminar de estudiar ese examen que le apremia.
Aquí dejo unas instantáneas de familia: