Podríamos hablar a estas alturas de lo que significa ser la película española del año en muchos aspectos. Con 'El año del descubrimiento' no paramos de escuchar este calificativo con cada nueva crítica que aparece. Un documental colosal de más de tres horas de duración que ha triunfado allí por donde ha pasado: Rotterdam, Sevilla, Bogotá, Mar de Plata... Los premios abalan y reconocen su portentosidad, pero no así la distribución que, por ahora, tiene la cinta. Cierto es también que llega en un momento complicado para las salas de exhibición, que permanecen cerradas en gran parte del territorio nacional. Aun así, es una lastima comprobar como apenas un cine en Madrid la proyecta por unos días.
A raíz de este hecho, el cineasta murciano se acerca al municipio de La Unión, en Cartagena, para dar voz a sus gentes y también a aquellos que vivieron de primera manos los hechos. Centrándose única y exclusivamente en declaraciones dentro de un bar, en conversaciones distendidas entre los clientes y entrevistas algo más dirigidas a sindicalistas y trabajadores industriales, la película comienza a conformar su discurso amplio y casi definitivo sobre nuestro país.Apelando a aquello que conocemos, a las palabras y conversaciones más comunes o reconocidas por gran parte de los ciudadanos, Carrasco nos traslada la infelicidad y decepción que yace intrínseca en nuestra sociedad. También en los sueños rotos de un país que nunca a logrado despegar, y que a base de crisis se encuentra paralizado y casi muerto. Así lo demuestran esas conversaciones entre los más jóvenes del lugar: trabajos precarios, inseguridad laboral, tiempos muertos, desgana...
Sin ninguna duda, en una película que tiene su base en el diálogo, la decisión comunicativa de partir la pantalla, en un acto hermoso de respeto a la comunicación, es casi esencial y definitivo. Como fundamental también es el trabajo de montaje de una película cuyo material rebasaba las 60 horas y donde los temas eran casi inabarcables: la política, el trabajo, las ideologías, los sueños, los conflictos nacionalistas... Un dibujo de nuestro presente, y nuestro pasado, que se dan la mano en un trabajo pedagógico y de denuncia realmente extraordinario.
- [message]
- ##check## Lo bueno
- Todo.Su esencia política y documental, a la altura de grandezas de nuestro cine como 'El desencanto' o las películas de Basilio Martin Patino.
- ##times## Lo malo
- Que se vaya a poder ver en tan pocos cines y que su duración asuste a muchos.
- [accordion]
- Ambientación 9.0
- En este caso entendiendo por una gran ambientación el acierto de la elección de lugar donde se recogen y desarrollan todos los testimonios. No hay mejor escenario que un bar para hablar de nuestro país y de lo que somos.
- Desarrollo de Personajes 9.5
- Un fresco inmenso sobre las gentes del lugar. Entrando más o menos en sus experiencias vitales o sus viajes personales, la película consigue acercarnos a un puñado de personas reales que son demasiado verdaderas como para no identificarnos con ellas.
- Argumento / Guión 9.5
- Es colosal lo que plantea y también lo que consigue. Hablar de la situación de un país y de tantos temas comunes de nuestro día a día con tal firmeza y honestidad... La estructura es férrea e impresionante en su función.
- Banda Sonora 7.0
- No hay apenas. Solo una canción final que alude a los años 90 y multitud de apartados sonoros de la época que no trasladan a ellas desde un presente que no se distancia tanto.
- Entretenimiento 8.5
- Dependerá del espectador, pero son más de 3 horas tan interesantes y feroces en su denuncia que, el que busque eso, querrá aun más.
- Montaje / Innovación técnica 10
- Espectacular. El hallazgo de la pantalla partida, la grabación de aspecto casero, el montaje espectacular de horas y horas de material conformando un discurso claro, pedagógico y de fuerza arrebatadora. Un trabajo de 10.
- [message]
- Puntuación Total 9,5 / 10