El arte en las calles de Wynwood

Por Viajaelmundo @viajaelmundo

Mural de Ron English en Wynwood Walls

La primera vez que supe de Wynwood, el Distrito Artístico de Miami, fue por un reportaje de EFE que apareció en el diario El Universal. El periodista, no sé si entusiasmado o qué, contaba sobre un recorrido por las calles, montado en una Vespa durante dos horas. El paseo no se veía mal; por 75$ más otros 50$ por el alquiler de la moto, un guía acompañaba al grupo para mostrarle la historia detrás de cada mural, para luego terminar almorzando en algún restaurante de South Beach. Tentador. Para los curiosos, revisen Roam Rides.

Yo quería caminar.

¿Qué tan lejos me queda Wynwood de aquí?” Típica pregunta que le haces a cualquiera que conoces, para no buscarlo en Google Maps. “Como a 45 minutos, pero no vayas sola”. “Como a 20 minutos en carro, pero no vayas sola”. “No tengo ni idea”. “¿Qué es Wynwood?” “¿Eso es lo que se ve desde la autopista?” Y así fue como supe, que a Wynwood no iba todo el mundo, que le pasaban de lado; que algunos sí sabían qué era, pero no lo habían recorrido.

Tardé dos semanas en ir por primera vez. Comencé a buscar lo que otros habían contado, aunque no encontré mucho, pero sí, decían que no tenía que ir sola, que el mejor horario era quizá entre las diez de la mañana y las dos de la tarde. Entonces, con la paciencia de Fabian al volante y de Delfi con su curiosidad absoluta, nos fuimos a recorrer el lugar sin ninguna prisa.

Zapato en Wynwood

Wynwood es un vecindario de Miami que no tenía buena fama. Antes, su calles estaban llenas de basura, de policías, de malas mañas, de un poco de soledad. No se podía ir de noche y de día, era mejor evitarlo. Pero Wynwood encontró una salida: el arte. Gracias al Art Basel, los artistas consiguieron en las paredes de esas calles un lienzo perfecto para expresarse, para llevar un mensaje y limpiarlas de tanto desorden. Ahora Wynwood está haciendo voltear a más de uno. Me parece que aún lo visitan con timidez, que esa advertencia de “no puedes ir solo” será una constante por algún tiempo más. De día, sus calles sí son solitarias e intimidan por momentos, pero de noche el ambiente cambia. Hay música, hay bebidas, hay gente con ganas de buscar cosas distintas.

Caminar por Wynwood se ve fácil. Las calles de Miami son cuadriculadas, así que no hay manera de perderse. La parte difícil es decidir por dónde comenzar porque las pinturas, una más impresionante que la otra; una más curiosa que la otra, asaltan desde todos los rincones. Seguramente me perdí de muchas, porque las caminamos sin mapa, guiados más por los colores, por la impresión que causaban desde lejos. Wynwood está lleno de galerías de arte, de gente que camina de un lado a otro llenas de pintura en los pantalones. Tiene cafés y restaurantes que desde afuera no dan sospecha de la sofisticación que guardan adentro. En una esquina aparece Wynwood Walls, un sitio privado, pero abierto al público en el que se reúnen cualquier cantidad de murales y galpones que son en sí una obra de arte.

El galpón estaba abierto. Un espacio inmenso lleno de cuadros con frases como “These are the good all days”, “We live in a beautiful world” o “The Time is always now”, una mesa al descuido, una moto estacionada. El pintor, que supe era Peter Tunney, estaba ahí concentrado limpiando uno de sus cuadros. Yo no hablé y podía haber hablado para preguntarle muchas cosas; sólo me gustaba todo lo que veía. Todo tenía que ver con letras. “¿Qué dice tu camisa?”, me dijo caminando directo hacia mí. Bajé la mirada para leer lo que decía, aunque ya lo sabía. “American Eagle”, le respondí. “Están por todos lados”, dijo riéndose y siguió acomodando su obra. Wynwood me gustó desde cualquier ángulo posible.

Mural de Shepard Fairey en Wynwood Walls

Peter Tunney, concentrado

Adriana en Wynwood

¿Cómo llegar?  El Distrito Artístico de Wynwood está a 10 minutos de South Beach y a 5 min del Downtown, siempre buscando la avenida Miami Norte. ¿Qué debes saber? El segundo sábado de cada mes, de 7pm a 10pm, todas las galerías, cafés y restaurantes abren sus puertas para brindar una copa, alguna degustación y respirar arte.

Puedes ver más fotos en este ÁLBUM