Son dos las personalidades que les acompañan; cavernícola, elitista y marrullero el primero, y acomplejado, timorato y bohemio el segundo… porque de momento haber, no hay un tercero.Dos son los culpables de ésta España del AVE, los aeropuertos y los chalets de lujo… y de la pobreza, los parados y los sobres del pufo. Son dos, esos dos, los que tienen las manos sucias de infamias, corrupción y mentiras. Bueno aquí sumen tres, cuatro… ¡ya que son varias!Dos son, esos dos, los que discuten sobre cómo cambiar la Constitución… ¡Cuando ya lo hicieron, sin consenso! Con banqueros y eso…Son dos, esos dos, los que dicen prometer y prometo mientras eches el voto dentro.
Son dos los culpables del desmantelamiento del Sistema, la igualdad, el trabajo y el crecimiento. Uno lo es por “distracción” y embobamiento, mientras el otro… el otro lo es por convencimiento. ¡Por sometimiento!
Dos son, ellos dos, los que dividen a una población analfabeta y borreguil, que por fanatismo, pereza o acomodo… ¡Votarían a los Visigodos!Y por desgracia son dos, ellos dos, los que “valientes” ante nuestra ceguera de Saramago, seguirán en su burbuja de prepotencia, codicia y permanente descaro.Pero, no hay dos sin tres… y de repente, ¡el mundo al revés!
Oscar Ara