Los puritanos se negaron a usar botones por considerar que eran fruto de la vanidad. Sus ropas sólo presentaban ganchitos y ojales.
Los primeros europeos que llegaron a América muchas veces utilizaban botones para comerciar con las tribus aborígenes.
Se empezaron a fabricar en América alrededor del 1800. Se realizaban en bronce o hueso, pero posteriormente se los hizo en porcelana, marfil, metales, madera, vidrio, perlas y plástico.La alta costura lo feminizó y a partir de 1930 se comenzaron a usar resinas sintéticas, elemento que permitió hacerlos de todas formas, colores y tamaños.