Hoy me gustaría recomendaros un western muy poco conocido de serie B, aunque tenía todos los ingredientes para ser mejor de lo que fue, ya que los protagonistas son los fantásticos actores: Gary Cooper, uno de los cowboys más carismáticos del séptimo arte, Loretta Young, una de las damas más sensuales del cine clásico, y por último el villano Dan Duryea, un habitual del cine negro y del western (con su inolvidable flequillo).
Gary Cooper en 1944 funda su propia productora, Internacional Pictures Inc., con la que produce y protagoniza esta película y "Casanova Brown", por eso es un western para su total lucimiento, interpretando uno de sus papeles más característicos, encarnando mejor que nadie al "americano ideal", hombre íntegro, tímido y caballeroso. En esta película interpreta a un vaquero ingenuo y bobalicón que encima es muy torpe a la hora de disparar (un personaje de carácter muy semejante al sabio que interpretaba en la película “Bola de fuego” de Howard Hawks).
Gran química entre Gary Cooper y Loretta Young
Otro de las escenas que más me gusta es el brillante comienzo, con esa diligencia avanzando a toda velocidad a través de un desfiladero y que sufre un robo por parte de los forajidos, todo ello mientras vemos los títulos de créditos. Stuart Heisler un gran artesano del western, filma unas grandes y poderosas escenas de acción, hasta ese fabuloso tiroteo final. Además hay unos fantásticos e imposibles planos filmados a través de las ventanas. Son muy brillantes los diálogos de la película:“Mi padre me dio un consejo que siempre me fue muy útil, hijo si te pones loco por una mujer, pon un dólar en el fondo de la bota y siempre te quedará un dólar a salvo, y luego añadía, si no te quitas las botas claro”. “Nunca vuelvas la espalda a nadie, y menos a una mujer”.
Cabe resaltar que al igual que otros famosos westerns, nuestro héroe está acompañado por un viejo huraño y refunfuñón, aquí fantásticamente interpretado por William Demarest, que pone la nota simpática de la película.
Un beso de película