Hace un par de días mi pareja me habló del capítulo 200 de SG-1, perteneciente a la décima temporada. Me dijo que quería verlo conmigo y que no me iba a decir de que iba para sorprenderme. Así que llegamos a casa y lo vimos. Y creo sinceramente que cualquier persona debería ver este capítulo 200, aunque no sea seguidor de la saga.
El capítulo 10x06 es un divertido, autoparódico y genial. No sólo es una parodia de SG1 sino de las series de ciencia ficción en general. En el fondo también es una reflexión sobre los paradigmas de la ciencia ficción y su evolución en los últimos años. Eso queda reflejado perfectamente en el final que le dan y el comentario de Asimov. Todo empieza cuando Martin Lloyd (Willie Garson), un extraterrestre bien conocido por el SG1, reaparece para que el equipo le ayude con el guión de su película. El equipo del Stargate en principio no tiene muchas ganas de ayudarle, prefieren irse a una misión a tener que hablar sobre el guión de Martin. Sin embargo un problema técnico en el Stargate les impide partir. Uno de los personajes se refiere a la "coincidencia" que supone que el Stargate no funcione precisamente en ese momento.
Hay momentos que parodian a Star Trek, al Mago de Oz, a Farscape (en ese momento dos de los actores de esta serie estaban en SG1), a las series hechas con marionetas. Jack O´Neill invisible, no tiene precio. Muchas referencias a la historia de SG1 o qué hacer para mostrar un personaje que ya se ha ido, situación en la que se encontraba el personaje de O´Neill. Teal´c como detective privado, una versión del SG1 con actores más jóvenes (sin desperdicio). Se verá a los furlings, una raza que se ha nombrado alguna vez pero que jamás llegó a verse. Realmente tremendo. Al final el estudio decide no realizar la película pero si continuar con el proyecto en forma de serie. Diez años más tarde se ve al reparto de esa serie celebrando su capítulo 200 y con planes para una película.
Un capítulo que merece mucho la pena y que a pesar de no ser seguidora de SG-1 disfruté mucho y admiro como fueron capaces de reírse de si mismos de manera tan elegante y genial. Además tengo que reconocer que el personaje de McGyver (este hombre siempre será McGyver) es un tío de lo más simpático. Tal vez algún día me decida y me ponga con las diez temporadas y más de 200 capítulos de SG-1.