El noruego Morten Tyldum es uno de los principales responsables de que The Imitation Game acabe dejando una agradable sensación. El otro artífice (también importante, tanto como el director) destacable en la obra es el versátil Benedict Cumberbatch. El actor de la reconocida serie Sherlockrecurre a ciertos modos, en la forma de encarnar a Alan Turing, similares (en cuanto a la arrogancia) a los del célebre personaje creado por Arthur Conan Doyle. Algunas voces se encargaron de oponerse a la composición que se hizo sobre la vida del matemático, remarcando diferencias en estos aspectos de altanería y de cuestiones personales que se le adjudicaron en la película. Sin embargo, y con esas licencias, la interpretación del protagonista es uno de los puntos altos que hacen que el relato salga airoso en el resultado final.Alan Turing fue famoso por haber descifrado los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma. Esto colaboró con mucha determinación en el devenir de la Segunda Guerra Mundial en favor de los Aliados. No obstante, Turing fue acusado por su condición de homosexual, sin llegar a ser distinguido como realmente hubiese correspondido.
LO MEJOR:relato llevadero, ameno, interesante. La interpretación de Benedict Cumberbatch. Buen trabajo de Matthew Goode, Keira Knightley y compañía.LO PEOR:los flashbacks no están del todo aprovechados.
PUNTAJE:8,3