Iván es un buscavidas de barrio que accidentalmente encuentra su oportunidad para conseguir dinero fácil actuando de correo, de conductor que transporta dinero negro entre España y Bruselas, en los años 2000, la edad de oro de la corrupción política vinculada a la burbuja inmobiliaria. A pesar de la repentina subida de poder adquisitivo que experimenta, su ambición pronto le mueve a dejar de estar a sueldo de otros e intentar montárselo por su cuenta.
Pero para los espectadores de más edad o más cinéfilos, el referente de El correo no va a ser Los Farad, Hasta el cielo ni Elite, sino el cine de Martin Scorsese de los años 90, en concreto títulos como Uno de los nuestros o Casino, que es evidente que marcaron a Calparsoro en la época en que era un joven aspirante a cineasta, y de los que toma no solo el argumento sino el tono, la planificación y el montaje. Parece inevitable conjeturar que el director de origen donostiarra está haciendo ahora el cine que le habría gustado hacer en sus inicios, cuando carecía tanto de los medios técnicos como de la habilidad y experiencia necesarias para ello.
Además de llevar a cabo una versión mejorada de Hasta el cielo, que era ya una película notable, en El correo su director parece abandonar en buena medida el papel de mero asalariado para el encargo de un productor que había adoptado en títulos anteriores como El silencio de la ciudad blanca, El aviso, o sus trabajos para televisión, y sentirse más identificado con la historia que cuenta.
No obstante, además de que la imitación del estilo de Scorsese resulta demasiado evidente, el contenido de crítica sociopolítica a la malversación de dinero público que ha tenido lugar en la historia reciente de España parece estar metido un tanto con calzador y en ocasiones chirría dentro de un film con intenciones claramente comerciales y de entretenimiento. Pero tal vez lo que más puede perjudicar a El correo, dentro del mercado del cine, sea que, aunque no sea en absoluto culpa suya, esta película llega tarde: los productos con un planteamiento similar se producen directamente para televisión, mientras que la gran pantalla lleva unos cuantos años monopolizada por las historias de temática woke, que aquí brilla por su ausencia, las comedias familiares, y las superproducciones de Marvel y DC, y una producción dirigida a un público más adulto, y que encima pretende tener contenido político, parece fuera de lugar en esta época.
- [message]
- ##check## Lo bueno
- Un trabajo notable de dirección y montaje, probablemente el título más sólido de Daniel Calparsoro.
- ##times## Lo malo
- El parecido demasiado evidente con películas anteriores del director, a series de televisión y al cine de Scorsese.
- [accordion]
- Intérpretes 5.0
- Arón Piper parece todavía un poco verde para dar consistencia a su personaje, y la poca relevancia del personaje de María Pedraza resulta un tanto anacrónica actualmente. Ayuda la presencia en el reparto del inevitable Luis Tosar, siempre correcto aunque repita una y otra vez el mismo personaje.
- Guion 5.0
- La trama es convencional y el contenido político está metido de manera poco sutil. Le perjudica su gran parecido con películas y series de los últimos años.
- Dirección 7.0
- Aunque Daniel Calparsoso imita demasiado a Scorsese, consigue transmitir emoción e implicarse en la historia mucho más que en anteriores trabajos, que delataban demasiado su condición de encargos.
- Ritmo y Montaje 7.0
- El otro punto fuerte de la película. Además de que los amantes de la acción estarán encantados con un ritmo sin altibajos, hay secuencias de virtuosismo en cuanto al montaje poco habituales en el cine español.
- [message]
- Puntuación Total 6 / 10