Por Máximo Canicoba Jaimes
“El valor que tiene el Programa de Orquestas Juveniles es permitirles a los chicos y chicas el derecho a tener una educación musical de calidad, a la que muchas veces, por cuestiones económicas o de lejanía, no pueden acceder. Además, genera una rutina de estudio, que después pueden llevar a cualquier ámbito de sus vidas”, afirmó Oscar Albrieu Roca, coordinador del programa, en ocasión de la presentación que brindó la Orquesta Juvenil de Constitución en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
El concierto, realizado el miércoles 27 de mayo, sirvió para visibilizar la situación del programa y reclamar la continuidad de todas las orquestas infantiles y juveniles de la Ciudad de Buenos Aires. Por lo pronto, el Gobierno de Jorge Macri ya anunció el cierre de dos de ellas, la “Violeta Parra”, que funciona en la Villa 21-24, en Barracas, y la “Virgen Itatí”, de la Villa 1-11-14, en el barrio de Flores, pese a lo cual sus docentes y estudiantes siguen sosteniéndolas como pueden.
En la actualidad, Hay 16 orquestas juveniles en la ciudad. Como sus pares de otros barrios, la de Constitución está compuesta por niños y adolescentes que van desde los 7 hasta los 18 años, quienes, ante un auditorio completo, ofrecieron una muestra de conocimiento y destreza musical al interpretar clásicos del folklore argentino, como “Viva Jujuy” y “Juana Azurduy”, y canciones más modernas del rock y del pop nacional, como “Raros peinados nuevos” de Charly García y “Tu misterioso alguien” de Miranda.
El Programa de Orquestas Juveniles depende directamente del presupuesto general de la ciudad, para solventar los salarios de los equipos docentes y directivos, la adquisición y el mantenimiento de instrumentos, y el acondicionamiento de los espacios físicos que funcionan en las distintas escuelas –de gestión estatal– donde aprenden y practican. La Orquesta de Constitución ensaya tres veces por semana en la Escuela Nº 5 “Agustín Álvarez” de Constitución.