Revista Sociedad

EL DESENCANTO DE UN MASON, o la CONJURA DE LOS NECIOS.

Por Vguerra
EL DESENCANTO DE UN MASON, o la CONJURA DE LOS NECIOS. EL PROYECTO DE LA MASONERIA REGULAR EN ASTURIAS Lo cierto que este libro que traigo hasta este pizarrón, lo encontré por casualidad rebuscar en Masónica.es una serie de datos pues tropecé con el libro de Hermano Roberto García Álvarez (Asturias) EL DESENCANTO  que tal vez no me hizo llegar, ni el libro ni  la noticia de su publicación, debido supongo  a su tremenda timidez.
Para leer su PROEMIO
Solicitado el libro a la librería, y esperarlo con impaciencia al fina de Reyes llegó y digamos que lo devoré en una larga mañana invernal , oscilando mi impresión entre estadios muy diversos, ya que le libro tiene varios planos de lectura.
Es un libro de esos que de vez en cuando salen a la luz, muy de tarde en tarde, los que recuerdo ahora así de ese estilo y a la  carrerilla, son los de M. Caillet: Yo fui masón; el de Boeglin: Main basse sur la Masison Cadet?., y alguno más que rueda por la biblioteca…
Es un libro que muchos que ya peinamos canas en esto  y que hemos sufrido periplos parecidos en esta montaraz masonerías española, quisimos escribir en su día o hicimos algunas notas que reposan en alguna gaveta…, y cuyo deseo se quedó en eso en esas notas ya casi perdidas, puesto que el tiempo todo lo cura y los resarcimientos ya han dejado paso, tras las penitencias y el dolo que impone el tiempo….
Sin embargo hay, quien como Roberto García que se impone como tarea escribir estas dolorosas notas para resarcirse de toda una historia, que él cuenta de forma muy literaria y muy bien, envidio su capacidad de narración y el  manejo de la lengua, pero la historia que nos cuenta es más circular y compleja de la que él quiere darnos a conocer..
Su tremendo libro, en el cual carga despiadadamente contra la GLE, tiene varios planos, muy interesantes de resaltar, por un lado está la vendetta contra la Gran Logia de España, la que fue su obediencia durante algún tiempo, por otro lado tenemos el plano histórico en que desarrolla en su libro y el proyecto de una masonería «regular» en Asturias, y luego está ese otro plano de la exposición sobre lo que el autor concibe y expresa sobre la masonería como concepto.
Tres planos que se entremezclan y crean toda una atmósfera, donde unos relatos a veces rebajan la carga intensa de otros, y donde se transpira tristeza, resentimiento, terquedad, ilusión y voluntad de cambiar un mundo bajo unas determinadas coordenadas.
Pero veamos los distintos planos:
Cuenta la historia Roberto García (Maestro Masón) con algunos años de trabajo en la GLSE, más enfrascado  en las peleas que en desarrollo masónico, sobre el desarrollo del proyecto de creación  una masonería “regular” en Asturias, y ésta historia no se entiende por más que el lo intente sin exponer  los antecedentes, y sin pintar más ricamente a algunos personajes, que quedan en su relato como rubicundos querubines de buen talante, cuando algunos han sido siniestros conspiradores ya desde su incardinación en masonería, queriendo y forzando, y utilizando a otros para saber quién estaba y no estaba en la logias asturianas, y saber quién era cada uno, incluso aun cuando por ejemplo «Demóstenes» solo era un impenetrante que quería entrar en masonería y quería que se le revelasen las membresías para ver si estas eran o no de su conveniencia.
Este siniestro personaje, que Roberto retrata como la equidad personificada de la amistad,  es el mismo que conspiró todo lo que pudo y más.
Que se asoció a unos y a otros, en función de poderíos y otras embajadas.... como coaligarse al entorno de Diaz Ron que fue su gran aliado que le facilitó de todo y este le pagó con intenso reportajes en el LNE, no en vano Ron se codeaba con la monarquía y con poderosos liberales astures….
El Hermano « Demóstenes» al cual  se presenta en el libro como víctima de una mala jugada para descubrir su membresía masónica, «mediante el envío de un fax con un incardinación masónica al periódico en que trabaja»`[Diario  La Nueva España], pues es el mismo que escribió sobre mi persona aquello «de que yo venía a vivir de la masonería» y es el mismo que bajo la cobertura del colectivo nombre Arturo Román, ponía en solfa el aditamento (Mandil) que algunos prohombres astures habían olvidado en un avión ya que venían de un viaje de Córcega invitados por Diaz Ron , colocando la foto cedida, se dice por algún despechado de no ser invitado a tal tertulia en tierras francesas en la foto estaban: A. Masip,(Eurodiputado) Blas Herrero (empresario de Radio Kiss), Francisco Rodriguez (Reny Picot) ... me pregunto qué estaba delatando la supuesta membresía masónica de estos?, o haciendo recaer sobre ellos tal la  posibilidad de esa posible membresía.... con que fin...?
Es de imaginar años más tarde con este tipo de chantajes el Hermano Demóstenes, sería con algunos de estos nombres con quien querría materializar  en Asturias, su pretendida  «LOGIA SECRETA» de la cual nos habla Roberto García que ha visitado
Todo este preliminar lo viví en primera persona, y por tanto algo sabemos de toda esa terquedad de querer implantar una masonería regular en Asturias a toda costa y con unos comienzos más que contradictorios y complejos, cargados de desconfianzas y tejemanejes, que comienzan, jugando al gato y el ratón, con aquellos que estábamos en la masonería liberal, pero eramos unos desarrapados y mejor incardinarse en una masonería elitista,
Esa masonería que nació como una conjura de necios empezó con  la imposición del 1º VM de la 1ª logia que se estableció en Asturias Miles Lucís, cuyo título distintivo no era este sino; Caballeros de la Luz, y que tuvo bastante predicamento en la prensa regional, donde lu´cian los grandes mandilones de los prebostes. (LNE 16 y 17 Octubre 1999),
Dicho VM proveniente de la extrema-izquierda asturianista, aunque en petit comité luciera orgulloso nobles y rangos abolengos, como buen izquierdista burgués que se precie, y que logró por encima del taller su nombramiento al tener un pie en las moquetas de la GLE en Madrid, ser Profesor de Estructura Económica (UAM) con plaza y mando, y pisar algunas moquetas masónicas fuera del país relacionadas con la Universidad, pues a buen seguro que  esto hizo que los conservadores prebostes de la GLE (Ron y Sabrobe) por aquello de clavar el banderín regular en Asturias pasaran por apuntalar el nombre de David M. Rivas, como futuro VM del proyecto astur, que pronto renunció o se le quitó el mallete.., aunque visto lo visto no era de extrañar y para muestra un botón del talante que se  gastaba el Venerable Maestro.
Les dejo en este enlace de una de sus primeras planchas dirigidas al taller que se levantaba en Asturias: PROGRAMA DE UN VM . CURSO MASONICO 2001 DE LA GLE en ASTURIAS
Estamos pues ante una historia de terquedad en poner algo en pie algo que pocos cimientos ha tenido, ni simbólicos ni rituales, primero porque la materia prima apenas si existe (bibliografía trabajos al respecto): segundo porque el universos “regular” genera muy pocas herramientas de lectura pese a su capacidad, lo cual hace que el poso para la formación quede en nada, si además a todo este trajín se le apartan los temas de debate sociales como religión y política..., pues al final de todo el recorrido queda poca cosa amen de hablar de muchos tópicos y leyendas ..., pues eso al final lo dicho, les queda la rimbombante lectura de los Decretos.
Pues algunos de sus trabajos publicados (logias de Investigación) requieren mucha lectura previa y conocimientos y no creo que la GLE al menos de aquellos tiempos estuviera para aquellas gaitas.
Uno se da cuenta de las urgencias de la GLE y de algunos prebostes, cuando echa mano de la hemeroteca amplia y ve noticias  y reportajes,  entonces es cuando se explican ya de por sí envidias, premuras y ese querer  estar... ocupar espacio, pero sin pagar el peaje de no querer estar en el candelero mediático, como hicimos en la masonería liberal... luego recogimos nuestros frutos, lo que recogió la «regularidad» fue el desastre…Tampoco habla Roberto García de como los «regulares» nos echaron a los «liberales» de su local como moneda de cambio en una de esas raras negociaciones para condonar esas extrañas deudas, luego lo que son las cosas, los «regulares» serían recogidos previo pago del alquiler por los «liberales» en el local que todavía tiene la Logia Rosario de Acuña mantiene en la Calzada, y donde aún están allí trabajando.
Todo esto..., más el distanciamiento perpetuo entre «regulares» y «liberales», aun compartiendo local no ha habido ni una aproximación, institucional casi que imposible, pero es que no ha habido ni una sola para-institucional...., nada de nada, eso también conforma parte del complejo de isla que tiene que tiene en toda  la masonería española, y más aún la asturiana.
Pues todo y más…, como ustedes pueden suponer,  es el magma en el cual se desarrollaron los proyectos «regulares» asturianos, con más cainismos y cambios de platos de lentejas que otra cosa,  estando siempre de por medios los mismos, o parecidos  personajes (Unas veces unos y otras otros) actores, en uno u en otro proyecto, o recogiendo a los que daba problemas en otros lugares, no sé por qué se extraña el Hermano Roberto de los resultados.
Si hiciéramos un árbol genealógico de como se ha estructurado la masonería asturiana y la pervivencia de ciertos personajes en ella se podrían ver algunas cuestiones que nos llamarían la atención y nos darían cabales explicaciones sobre lo acontecido.
Y esto se comprueba  en  parte con el epilogo del libro, donde el autor cuenta que otros proyectos se vinieron abajo en la GLSE, [en parte porque se cometieron una y otra vez los mimos errores y con las mismas personas], es más tras toda esa debacle de proyectos de traiciones, cainismos varios lo que se ha logrado es dejar Asturias es presentar esta como una tierra quemada para repescas de Hermanos, tarea imposible tras las acciones de algunos Hermanos que queriendo imponer modelos, al final lo que ha generado es una desconfianza total después de tanto obscurantismo, traición y desapego.
Un ejemplo que dice mucho de cómo está el patio masónico asturiano, es la resultante de una acción que como Venerable de una Logia de Investigación, desarrollé y fue la convocatoria a trabajos de unos 26 hermanos, de todas las Obediencias y en «sueños» que me venían insistiendo en hacer una Tenida sobre el Rito Moderno, pues bien entre los que estaban de viaje y ocupados, resultó que la mayor parte de ausencias era debido a «sí esta fulano y mengano, yo no voy..» y eso se produce en una aldea masónica donde nos conocemos todos, a esa Tenida al fina fuimos 8 Hermanos.
Ese es el ambiente, y aunque se pinta un poco de color de rosa tal vez para justificar alineamientos propios , pero la realidad es más cruda y puedo decir que el proyecto de la GLSE se estaba encauzando, se trataba de  empezar de nuevo, despacio, sin competencias.. pero aparecieron las prisas por emparentar con prebostes de la GLSE, y al final así se hizo y se les entregó como el Conde D. Julián, las llaves del reino, y la masonería asturiana de nuevo  se tornó en confidencias, en querencias, y en el querer empatar, aun a sabiendas, que la patita que por debajo de la puerta se enseñaba no era de corderillos... sino que era de viejos Hermanos que vieron oportunidades de jugar una vez más como lo habían hecho años atrás, como le recordé una vez más a Javier  Otaola, que fue quien dio la llave mito del Conde D. Julián]  para que el GODF entrase y montásemos las logias que se montaron en un pis-pas, durante su mandatos nos fuimos muchos de los cuales luego trajimos el GODF a España.
  Pero los «victorianos» encontraron mucha contertulia , mucho juego báquico y escenográfico  y oportunismos por hacerse con los juguetes mediáticos, como así sucedió, y cuando ya la cosa de autobombo ya dejó de dar réditos y suponía mucho trabajo mantener el tipo, yo les hice mucha crítica interna y externa, se abandonó el fuerte de For Apache, aunque digamos que  mucho antes yo había dejado, casi que a buen seguro con alegría de todos , el proyecto de levantar un proyecto de la GLSE de Rito Moderno en Asturias, justo  en el preciso momento cuando parte de los actores de la «regularidad»  vinculados ahora a la GLSE me plantearon derivarlo al ejercicio del REAA,  porque así se encontraba augusto J. Otaola y Valentín Díaz, y otros… en ese mismo instante que se planteó dije que no y ya no me quedé al resto de la reunión, en la cual además estaba el autor del libro El Desencanto.
En fin todo eso existió , porque hemos sido partícipes activos de cosas como la que se comentan, ahora se nos habla de un proyecto egipciaco, y de un ritual francés y de una masonería más personal ...  tal vez antes que nada yo preguntaría primero: ¿es eso MASONERÏA?.. y segundo ¿Quién está dentro..?. Porque mucho me presumo que en parte son los mismos que han sido activos agentes del cainismo «regular» asturiano, pues es de decir que en todo este asunto  «ellos se lo guisan y ellos se lo comen»..., no pueden decir que las otras masonerías les hemos invadido o creado problemas.
Que por cierto ya hay algún damnificado que por ahí pulula echando pestes de algunas de estas últimas movidas, y que en una comida a tal penitente, le dije que «con él no contaría ni para comer» tardó mucho en reventar la cosa y el citado comensal en echar por esa boca..., hablando de masonerías secretas.. etc y de las jugarretas de unos y otros…
Este es el gran trasunto del libro, una intrahistoria que no se cuenta, en la que tienen mucho que ver algunos principales actores que están en casi todos los repartos, y aunque no se les espera están, aunque hemos salvado de toda esta coña, pues al ser la masonería una especie de casos NO comunicantes, pues digamos que salvo el desembarco ahora en la GLSE, siempre se lo han guisado ellos solitos, que se bastan y se sobran.
Por cierto el capítulo El Juego de Tronos, es toda una vendetta, en la cual utilizar la fuente de Pepe Rodríguez, desmerece del libro, por más que sean episodios que se conocen y que se deba su articulación  a mucha garganta profunda, pero utilizar bibliografía antimasónica como la que hace Pepe Rodríguez por mucho que se quiera disfrazar de historia, a mi me parece poco apropiado.
Por otro lado en el libro EL DESENCANTO está el plano personal, cuya lectura me resulta dolorosa como todos estos pasos que terminan en el extrañamiento masónico, forzado o voluntario,  pero en la lectura del libro denota como el autor  está en un medio precario, donde hay más voluntad que formación, y donde uno va adquiriendo no el conocimiento sino los tópicos masónicos al uso. En ese sentido la sensación de fracaso es la que expone el autor, desde la quemazón personal de verse desasistido y no tener horizontes claros, en parte porque no hay referentes claros, y esa sensación de fracaso se reafirma cuando, quien debiera ser referente, uno se da cuenta que tras el pavoneo masónico, hay mucho cimiento de barro y eso se generaliza mucho en todas las masonerías y obediencias, falta formación y fundamentación.
En ese sentido si es cierto que la masonería fracasa, y fracasará una y cien mil veces, porque no tiene base, y más aquella masonería que se quiere sustentar en la Razón y en el Espíritu, pero este hay que alimentarlo día a día, hora tras horas,  y tal y como le decía no hace mucho a un Hermano «regular» ¿con qué hacerlo? sin no hay formación, ni formadores, si nos alimentamos de cuatro tópicos que se desmontan a la mínima, si apenas bibliografía, ni lecturas aconsejables, y sin mencionar que la autoformación es tan extraña como escasa, ¿Cómo se va a alimentar a la nuevas generaciones con el escaso bagaje de conocimiento lq ue les damos?, Y esa carencia la deja ver Roberto en su relato.
Una carencia de discernimiento entre elementos, herramientas y símbolos y como todos estos pasan de un estadio a otro,  y por qué…,  sin mitificaciones, ó cómo se estructura el rito y el ritual y el propio trabajo masónico,  o la introspección sobre  qué es la masonería , y esto lo dice quien se considera un medio ignorante, que tiene todo un mundo por descubrir y que dedica horas y más horas a escudriñar y a discernir y tengo una importante biblioteca..,  por tanto pienso que será de los demás...pero también es cierto que tampoco se quiere perder tiempo, echar horas en esas labores.. y al final tenemos que todo el recorrido acaba en un proyecto de meditación seudo-mística de corte egipciaco, o en casa o haciendo plancha de corte y pega.
Otro de los planos que maneja Roberto García en su libro  es todo ese edificio que construye son sus explicaciones simbólicas, rituales y estructurales sobre la masonería que constituyen todo un corpus de lo que el autor va entendiendo sobre  lo que es la masonería, primero balbuceando, luego afirmándose, para en la plenitud de la maestría masónica, vérsele  más suelto en el manejo de las estructuraciones metalingüísticas y las distintas definiciones que va soltando como perlas sobre lo que se entiende, o él entiende por una u otras cosa sobre : Masonería, ritual, el grado de Compañero, el del Maestro. Etc.
Esta parte es como un libro distinto, sin juntásemos toda esta parte tendríamos una perfecta radiografía de lo que el autor entiende por masonería, sería algo así como la «filosofía masónica personal», que al final queda solapada por ese loor de desencanto y el resentimiento que aún tiene y que le ha llevado a publicar este libro, que a buen seguro que sin algunas cuestiones le pasaría menos factura al menos en l masónico y en lo íntimo.
Para terminar agradecerle al autor las 3 citas que hace de mi persona, la cita bibliográfica, aunque creo que he publicado cosas más interesantes en relación a lo que escribe, sobre necedades, pensamiento único, gerontofilia en la estructuras obedienciales etc.. , al menos más que citar el libro de Masonería en Asturias, y luego con relación a un anuncio masónico, que dice que no he rastreado, eso creo que es mucho presumir de saber lo que tengo o no rastreado, aunque me supongo que a lo que se refiere es un anuncio que se publicó en la LNE al igual que se hizo en el 2001 y en otras fechas, cuestión habitual en la GLE publicar estos discretos anuncios.
Por último corregir al autor en la cronología masónica que ha pergeñado, y es que tras el decaimiento dela Gran Logia Masónica Asturiana, el primer proyecto llega a Asturias es de la mano de una triángulo en Gijón dependiente de la Logia Athanor de Madrid (GLSE) que llevamos adelante una serie de gentes(yo era aprendiz 1996) y estaba capitaneado por Pepe Iglesias y Juan Carlos Daza,. y desde aquí  generar a su vez la Logia Amigos de la Naturaleza y de la Huimanidad.. que acabaría, cuando yo me enfrento con Pepe Iglesias y Daza y su seudo-misticidad masónica de extraño cuño, en ese contexto se solicita Otaola una triangulo de la GLSE más «social»  como no lo concedió, los demás abandonamos la logia y se pasó a conformar  un triángulo que nucleó  la Logia Rosario de Acuña (GODF), de los restos que no se integraron en el GODF, lo hicieron más tarde en la Logia la Indivisible (GLSE).
EN ese contexto fue cuando le dije a Javier Otaola, a la sazón Gran Maestro, lo que ese abandono suponía al dejarnos irnos y no enfrentarse a los hechos, me respondió muy bíblicamente. «el trabajo es mucho y los obreros pocos» esto se lo hice notar públicamente, cuando al final llegó a Asturias de la mano de Roberto García para lanzar el proyecto dela GLSE digamos que se vengó, aparte que lo único que le interesó de Asturias es que se confirmara una logia para poder tener su ansiado y añejo proyecto del Distrito Vasco, y Asturias hoy por hoy no es vasca, pero se contentaba con un Distrito Norte.
Habría otras cosas que matizar a todo esto que presenta el autor del libro, pero la lectura ha sido intensa, al igual que esta reseña, y es un libro interesante pasa conocer la intrahistoria masónica que está llena de estas descalabraduras que el autor cuenta, que quiérase o no conforman parte de la historia masónica personal y colectiva de la masonería.
En todo caso desde la masonería liberal asturiana, siempre vimos desde la distancia que el «grupo masónico regular» eran no solo un poco friquis, sino que además había más cocodrilos que otra cosa, y muchos ya venían de tener el colmillo retorcido de otros muchos otros  lares masónicos, o sea grupos muy cerrados de muy diversa procedencia, o sea  más conspiradores que pueblo llano, y además teniendo que lidiar con todo el peso que significa la regularidad masónica en una región como Asturias.
En fin un libro para recomendar entre las columnas masónicas para que se vea lo que significó la auténtica  Conjura de los Necios asturiana.
Víctor GUERRA. MM.:.

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