El día de los pelirrojos

Publicado el 10 agosto 2010 por Alfonso

Cuando todavía no se había extinguido el fuego prendido por Erykah Badu y su Window seat, que a quién se le ocurre promocionar su trabajo mientras camina desnudándose por las calles de Dallas y termina haciéndose la Kennedy, el mundo del videoclip volvía a incendiarse. Era el mismo mes de abril y esta vez la culpable del desorden era MIA, la rebelde de Sri Lankā con cajas varias repletas de lingotes de oro. Comer patatas con trufas en un lujoso hotel de Beverly Hills mientras habla de las injusticias y el tercer mundo no quita mérito a su música, si acaso a su persona-personaje, y tampoco posiciona al lado de los del TuboTuyo cuando le retiran su Born free por... ¿pornográfico y violento? En lo artístico nada que objetar (es un trabajo de Romain Gavras -sí, hijo del francotirador Costa-Gavras- que anticipa el guión de su largometraje de debut con Vincent Cassel de protagonista). Si es una indecencia su postulado, más lo es la censura: a nadie obligan su visionado. Así, que, por si apetece, y si el estómago no se vence, aquí van los 9 minutos de distopía a ritmo de MIA (con la ayuda ejemplar de Suicide -no es tonta la joven-).

Mathangi Maya Arulpragasam con su encontronazo con la prensa de New York -gracias a ella sabemos de los gustos exquisitos de la artista- o colaboraciones como la de Gavras -ayer mismo sus planes pasaban por la cámara de Danny Boyle- no ganará adeptos a su música: para unos seguirá siendo la intérprete de sus emociones, la voz del oprimido, la chica que demuestra el poder del convencimiento; para otros tan solo una oportunista más, la frivolidad al frente de un micro, la corrupción del dólar. En todo caso los pelirrojos ya saben que su día llegará. Hasta entonces, a seguir luchando en las esquinas.
MIA