El dolor y el horror

Publicado el 01 marzo 2011 por Romanas

El dolor y el horrorAyer, no pude escribir nada aquí porque estuve ayudando a mi hija, que vino de Badajoz a intentar resolver los problemas, que parecen irresolubles, que plantea la enfermedad de mi mujer, que se agrava por momentos.Ha comenzado a confundirnos con otras personas, a mí, con su padre y a mi hija con una de esas hermanas. Y la directora del Centro de día para enfermos de alzheimer, que nos está ayudando a presentar toda esa documentación que es necesaria para que nos ampare la ley de dependencia, nos dice que acabará confundiendo también su propia identidad, o sea, que no sabrá quién es y, luego, desparecerá de su adorada cabeza todo vestigio de consciencia y se convertirá en un vegetal no se sabe por cuantos años. El dolor, un dolor que me parece insuperable.Luego, está el horror.Los Usa han decidido acabar con su propia criatura y envían a una parte de sus flotas a la región tripolitana para que acabe con la superioridad aérea que Gadafi tiene sobre los sublevados, que le permite ametrallarlos impunemente desde el aire.Obama y Clinton actúan como lo que son: los emperadores del momento, al fin, hacen algo de lo que deberían de hacer, pero que sólo es enmendar, en una cierta medida, el crimen de lesa humanidad que antes habían cometido, porque Gadafi no es sino su propia criatura, o sea, lo que uno de ellos, no recuerdo quién, llamó uno de sus propios hijos de puta.El problema, el horrible, el insuperable problema es por qué hemos de esperar todos los habitantes de este perro mundo a que a estos canallas que tan salvajemente lo gobiernan vean cómo uno de esos dóbermans, con los que nos acosan, pierde la cabeza del todo y arremete ciegamente contra ese pueblo que dice representar y gobernar cuando sólo trata de explotarlo más allá de cualquier límite.Hay algunos ingenuos que piensan que estos sucesos son enteramente fortuitos y sólo se producen esporádicamente, no, no es  verdad, son el lógico final de una tarea que ellos, los usanianos, se han impuesto no sólo para dominar la Tierra, sino también para que ésta no puede escapar a su férreo dominio.Si tú vas creando tiranos por todo el planeta, monstruos sedientos de sangre y dinero, sólo para que te permitan participar principalmente de los beneficios que pertenecen a sus respectivos pueblos, no debe de extrañarte que estos perros insaciables aplasten a sus pueblos hasta que éstos prefieran morir antes que continuar sufriendouna opresión que les resulta insoportable.De este modo, vemos cómo regiones enteras del mundo sufren la misma opresión impuesta por las empresas usanianas que no tienen límite alguno para su codicia. O, si lo tienen, éste está constituido por la capacidad de los pueblos para soportar la esclavitud laboral y la explotación y la resistencia del ser humano ante la pobreza y el sufrimiento, límite que, si se sobrepasa, hace que la situación estalle como una de esas bombas que, cuando hace falta, Usa o sus esbirros no tienen inconveniente en lanzar sobre sus propios pueblos.Volviendo a los ingenuos, éstos tal vez piensen, cuando ven que la Navy navega hacia Trípoli, que un resto de pudor persiste aún en el corazón del imperio. No hay tal. Si los Usa han decidido acabar con Gadafi no es por el horror que inspira el tratamiento que este perro loco de rabia asesina inspira sino porque consideran que su conducta está haciendo peligrar sus intereses en aquella desgraciada región del imperio.O sea que son ellos, los emperadores usanianos, los verdaderos culpables de todo el horror que asola el mundo, ya sea en Irak, Afganistán, o, ahora, en el Norte de Africa. Todos los días, en todo el mundo, miles de personas tienen que morir para que los usa sigan siendo los emperadores de la Tierra.