Desde la aparición de los medios de comunicación masivos, la industria cultural ha tendido a favor de una «cultura de masas» formada por contenidos adecuados a los sectores populares, haciendo extensible el campo de acción cultural hacia nuevos productos. El escritor y filósofo italiano Umberto Eco, en su ensayo “Apocalípticos e integrados” repasa toda una serie de fenómenos mayoritarios, a saber: el Kitsch, la canción de consumo, la experiencia televisiva o el cómic, para tratarlos como cultura al uso y utilizarlos de instrumento reflexivo igual de válido que la narrativa "seria", la "buena" música o el cine "de culto". La contienda intelectual entre los apocalípticos que rechazan los mass media, por permitir el acceso de la masa a la cultura “auténtica” e influir en su divulgación, daría lugar a la anticultura; en oposición a los integrados, quienes creen con optimismo en la renovación del marco cultural y en su difusión mediante las nuevas tecnologías.
Desde la aparición de los medios de comunicación masivos, la industria cultural ha tendido a favor de una «cultura de masas» formada por contenidos adecuados a los sectores populares, haciendo extensible el campo de acción cultural hacia nuevos productos. El escritor y filósofo italiano Umberto Eco, en su ensayo “Apocalípticos e integrados” repasa toda una serie de fenómenos mayoritarios, a saber: el Kitsch, la canción de consumo, la experiencia televisiva o el cómic, para tratarlos como cultura al uso y utilizarlos de instrumento reflexivo igual de válido que la narrativa "seria", la "buena" música o el cine "de culto". La contienda intelectual entre los apocalípticos que rechazan los mass media, por permitir el acceso de la masa a la cultura “auténtica” e influir en su divulgación, daría lugar a la anticultura; en oposición a los integrados, quienes creen con optimismo en la renovación del marco cultural y en su difusión mediante las nuevas tecnologías.