La crisis de 1929 pilló a pocas personas en nuestro país ahora bien el efecto de la globalización y su economía dinámica ha contribuido a que la crisis que estamos padeciendo ahora haya tenido sobre la mayoría de este país consecuencias devastadoras.
La burbuja pinchó y ahora nos toca aceptar la realidad de nuestra situación como punto de partida para intentar mejorar. La clave está en nosotros porque si somos parte del problema también podemos ser parte de la solución y esto pasa por empezar a entender que de afuera no nos van a sacar las castañas del fuego y que si por un efecto dominó nos ha venido lo que tenemos por otro se puede ir pero esto debe empezar por tener una filosofía de economía de barrio; es decir empezar a recuperar los viejos valores de antaño donde todo lo que necesitábamos lo encontrábamos en nuestro barrio y en nuestras calles y sin gastar combustible.
DavidPiqueras