El siguiente paso es conseguir que ratifiquen la Convención el resto de los 104 países que firmaron el tratado en Oslo en diciembre de 2008. El texto prohíbe el uso, la producción, el almacenamiento y la transferencia de bombas de racimo. También establece la limpieza
Ya veremos donde queda esto, porque La mayoría de países fabricantes no aparece en la lista de países por donde ha pasado la lluvia de acero. Afganistán, Irak, Vietnam, Chechenia y los Balcanes son algunas de las zonas en conflicto donde las bombas de racimo mutilarán a los civiles en las próximas décadas.