El goleador del chipiona se desvanece debido a una anomalía cardíaca

Publicado el 08 noviembre 2012 por Jmporense @futbolbaseymas
La noticia del fallecimiento de un niño de 10 años en un entrenamiento eclipsó otra que por suerte tuvo un mejor desenlace. Es rara la semana que no suceden hechos similares, la mayor parte de las ocasiones con escasa cobertura informativa ya que los protagonistas no pertenecen a la élite. Aquí probablemente ya se aburra a un lector que no parece excesivamente preocupado por el tema, con repetidas publicaciones que se refieren al "pasotismo" de la Federación Gallega en la exigencia de controles médicos que desde la misma piden y casi nadie realiza, algo que parece inexplicable y que indica claramente la preocupación de los que nos dirigen sin olvidar la despreocupación de quien debe exigir y reclamar, comenzando por los propios padres. Lo importante es ganar el partido y que al chaval se le "de caña" hasta que reviente en los entrenamientos, si no suceden mas tragedias es por que realmente el Angel de la Guarda debe cumplir bien con su trabajo. 


Publicado en la Web de la F.G.F. , el que lo cumpla que levante la mano derecha o izquierda, no importa peroel silencio ante la ilegalidad nos hace cómplices de las negligencias. ¿Esperamos a oir campanas de difuntos?

La tragedia sobrevoló el pasado martes por la noche el Gutiérrez Amérigo de Chipiona. El jugador portuense José Antonio Muñoz, máximo goleador del equipo junto a David Lorenzo, se desvaneció al poco de comenzar el entrenamiento y tuvo que ser trasladado de inmediato al Centro de Salud de Chipiona y posteriormente derivado al Hospital de El Puerto de Santa María, donde se le apreció una anomalía cardíaca que le mantendrá ingresado algunos días más a la espera de que los médicos le sometan a nuevas pruebas. 
Se vivieron momentos de auténtica tensión entre los compañeros y el cuerpo técnico del Chipiona. José Antonio Neva, su entrenador, aseguraba ayer que "ha sido lo más duro que me ha tocado vivir en el fútbol. Soy agente de policía y estoy acostumbrado a ver cosas, pero esto que hemos vivido ha sido muy duro. Por un momento llegamos a pensar que el chaval se nos iba". 
Y es que según relata su entrenador del conjunto chipionero, el equipo estaba todavía en el calentamiento previo al comienzo de la sesión de trabajo cuando, de pronto, José Antonio "se desvaneció". "Llevábamos como diez minutos y de pronto vi que dabas dos o tres pasos hacia atrás y que le decía a su compañero Samuel que le agarrase porque se caía", explicó el técnico del equipo. 
Neva continuó con su relato de los hechos al señalar que el jugador "empezó a convulsionar, los ojos vueltos y sin respiración. Carlos, el segundo entrenador, se fue corriendo al vestuario a por el tubo de Guedel mientras nosotros tratábamos de que no se tragase la lengua. Creí que entraba en parada y pedimos el desfibrilador que tenemos en el Pabellón pero reaccionó y al poco tiempo le volvió a dar otro ataque. La ambulancia tardó muy poco". 
José Antonio llegó estabilizado al Hospital de El Puerto y las primeras pruebas no arrojaron nada negativo para el jugador. Sin embargo, "le dio una nueva arritmia por la noche y se le ha detectado una anomalía" añadía ayer su entrenador. 
El mediapunta portuense carecía de antecedentes de esta índole, en su momento pasó controles en varios de los equipos en los que ha militado -ha jugado en Racing Portuense, Conil, Cádiz B, Antoniano y Puerto Real- y nunca se le detectó nada anormal. "Puede ser algo congénito que no da la cara hasta que sucede". 
"Mi consejo -señala el técnico para concluir- es que de momento se olvide del fútbol. Es un gran chaval, tiene 30 años y la vida le ha dado una segunda oportunidad".