"El jardín de Ala" de Richard Boleslawski

Publicado el 21 diciembre 2009 por Troncha

Resulta chocante que a veces uno se ponga frente a una película y espere poco de ella. De hecho en muchas ocasiones se espera poco, como antes comentaba, pero se recibe menos. Este precisamente no es el caso que va acaparar nuestro tiempo durante unos pocos minutos. Son tantos los aspectos de los que se puede hablar de un film, que es raro que no tengamos nada que decir, en nuestro caso lo que más me impactó fue el desarrollo de la historia.
Al contrario que en otras ocasiones voy a empezar con algunos detalles defectuosos de la producción, sin ir más lejos el montaje. Me confieso diciéndoles que para mi siempre ha sido bastante difícil distinguir entre un buen y muy buen montaje, ya ven cosas que uno tiene. Pero es que en "El jardín de alá" es tan malo y se pierde tanta continuidad en las escenas que acaba saltando a la vista. Este es su mayor defecto, incluso también se puede hablar de falta de ritmo, algo curioso ya que estamos ante un largo de aproximadamente setenta y cinco minutos.
Siempre me ha atraído la figura de la Dietrich, de hecho pienso que es una de la actrices con un físico más impactante de la historia del cine. Otra cosa es que te pueda gustar o no, pero nadie puede negar que su rostro transciende a través de la pantalla en cuanto aparece en un encuadre por irrelevante que este sea. El que el papel de Domini, lo interpretara ella fue un acicate para que me decidiera por este título que aunque en su conjunto sea de dudosa calidad, no deja de tener cierto interés por su planteamiento.
Tampoco esperen que la historia acabe llegándoles a lo más hondo de su ser, como esta ya han visto unas cuantas, además tampoco se esperen grandes sorpresas, los hechos son bastante previsibles, según avanza la narración. Lo que si me impacta es el tratamiento de la fe católica que se da en el guión, dos personas que de algún modo ven truncadas sus vidas por culpa de su incondicional creencia en el catolicismo, dos existencias que desde el principio vemos como se van a ver avocadas a entrelazarse tarde o temprano.
La tentación del mundo oriental la representa el desierto, lo que los árabes vienen a denominar el jardín de Alá, en un momento del film ambos ven como se dejan arrastrar al paraíso de las pasiones, al universo de lo exótico, sin preocupaciones ninguna, viviendo el uno para el otro y poco más. Lo que me deja estupefacto es el final, increíble que los personajes tomen la decisión que toman, algo que siendo sinceros en estos tiempos que corren nadie se lo cree, pero que quizá en el momento de la filmación fuera muy adoctrinante y ejemplar para el público de finales de la década de los 30.
TRONCHA