El ladrón de café
Tom Hillenbrand
Ed. Grijalbo490 págs
1683. El Rey Sol gobierna con mano férrea desde el fastuoso palacio de Versalles. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales es la empresa privada más poderosa del mundo. Los sabios e investigadores del continente intercambian por carta ideas y nuevos descubrimientos que revolucionarán la ciencia, la tecnología y el pensamiento. Y sentarse en un café para degustar una cara y exótica infusión, el kahvesi, se ha convertido en el pasatiempo más popular en las capitales europeas.
Pero el verdadero negocio del café -su cultivo y su comercio- está controlado únicamente por los turcos. Algo que los comerciantes más importantes de Europa no piensan seguir consintiendo.
Obediah Chalon, un joven y brillante inglés, científico y filósofo apasionado, ingresa en una durísima cárcel de Ámsterdam tras falsificar unas letras de cambio. Poco después un misterioso personaje le ofrece la libertad y una cuantiosa recompensa a cambio de una empresa arriesgada en la que podría perder la vida: robar una planta de café a los turcos. Para ello tendrá que poner a prueba todo su ingenio, acudir a sus contactos entre los sabios e intelectuales del continente, reclutar a los mejores «expertos» e iniciar un viaje a lo desconocido, sin saber que ha despertado las sospechas de gente importante.
Una misión delicada y peligrosa.Un plan audaz.Un viaje plagado de aventuras.Y un robo que cambió la historia de Europa.Una trepidante novela histórica.
El ladrón de café es una magnífica novela histórica que combina magistralmente la crónica de un robo audaz, plagado de aventuras, intrigas, conspiración, persecuciones y una pizca de amor, con un retrato espléndido de una época donde el avance de las ideas, el conocimiento y los ingenios mecánicos de todo tipo empezaba a cambiar el rumbo de la Historia.
Cuando lo vi en novedades me entro por los ojos. La portada, la sinopsis. En cuanto me llegó me puse con él, El ladrón de café.
Ha sido una lectura apasionante. Ha sido una lectura pausada, deleitándome en esa ambientación tan exquisita y evocadora que tiene. Es una novela que se lee despacito y disfrutando cada aventura como si fueras tú la persona que la vives.El ladrón del café es una novela de aventuras. El principal protagonista es un inglés filósofo, científico y un experimentado falsificador. Cuando le descubren y le meten en la cárcel en Ámsterdam no tiene más salida que la que le ordenan: llevar a cabo la más peligrosa y ocurrente acción, robar café. Estamos en el siglo XVII, una época donde el café es el oro del momento. Por ello, necesitan la planta de café para expropiarlo del territorio turco y traerlo a la Europa occidental. El protagonista tendrá que aliarse con varios personajes peculiares muy variopintos para que esta aventura sea un éxito: capitanes, marineros, farsantes, ladrones o botánicos... Entretanto, seguiremos las aventuras de nuestro segundo protagonista: un mosquetero que intentará descubrir primero y evitar después que esta operación salga adelante.La novela está dividida en seis partes sin ser capituladas. A pesar de ello y de ser partes largas están separadas y no nos cansaremos en ningún momento; además que las dos historias se entrecruzarán: la del robo y la del mosquetero por lo que la intriga es constante. La narración es ágil, se lee muy bien. Como digo no es una lectura rápida ni vertiginosa. Es una lectura de corte pausado, con descripciones simples y muy visuales. En referencia al lenguaje es el adecuado para la época y no nos dificulta para nada la narración.
En resumen, El ladrón de café es una novela de ficción histórica ambientada en el siglo XVII. Una historia llena de aventuras, intriga y misterios; rodeada de una ambientación evocadora y una excelente documentación nos dejaremos llevar por la hazaña de conseguir traer café a Europa. Una historia muy entretenida, apasionante y curiosa.