Número de páginas: 432
Sinopsis: En una carretera rural del sur de Francia, un hombre surge de la oscuridad y desencadena una serie de extraños acontecimientos, convirtiendo en una pesadilla las vidas del escritor Bert Amandale y su amigo Chucks Basil, una estrella de rock en horas bajas.
Opinión personal
No creo que a día de hoy quede mucha gente que no conozca la anterior novela de Mikel Santiago, 'La última noche en Tremore Beach', la cual ha recibido numerosas críticas positivas, alabando a su autor con comparaciones con profesionales de la talla de Stephen King o Jöel Dicker, consiguiendo además numerosas reediciones y vendiendo sus derechos de publicación a diferentes países. Sin duda esta novela ha supuesto toda una revolución y de ahí que su nuevo trabajo se esperase con muchísimas ganas. Cuando se llega a una novela con tan altas expectativas se corre un riesgo extra ¿estará a la altura? Y creo que con esta sensación nos hemos acercado muchos lectores, tímidamente pero desgarrando sus páginas con ansia.
En esta ocasión el misterio vuelve a ser el ingrediente principal, presente desde el primer acercamiento con una portada que augura preguntas y una sinopsis de lo más breve. Sin desvelar detalles más profundos, pero si para dejaros aún más con la miel en los labios, añadiré algunas frases a la sinopsis oficial. Bert Amandale y Chucks Basil son amigos desde hace años, cuando ambos vivían en Londres. Ya han pasado algunos años desde que vivían despreocupados y Bert es un escritor de éxito que decide trasladarse a la Provenza francesa con su familia, alejándose así del ritmo de vida londinense. Chucks, intentando no perder al único amigo que de verdad tiene, decide trasladarse a una casa cercana, y una noche, después de tomar unas cervezas, no puede evitar atropellar a un hombre que aparece de la nada. Tras darse a la fuga, los remordimientos le consumen y decide volver a socorrerle pero pasa de la sorpresa al miedo cuando descubre que no hay cuerpo ni rastro del accidente.
Nos encontramos ante una historia original, bien ejecutada, con protagonistas carismáticos y un ritmo perfecto para una novela de este género. Así qué, para quién se hiciese la pregunta con la que comenzaba la reseña; ¿estará a la altura de nuestras expectativas?, decirle que si, que con 'El mal camino' Mikel Santiago vuelve a lograrlo, vuelve a transportarnos a una historia llena sombras e interrogantes de la que no podremos, ni querremos salir, hasta verla resuelta.