Autor: Katja Millay
- Nº de páginas: 449 págs.
- Encuadernación: Tapa blanda con solapas
- Editorial: Plataforma neo
- Precio: 17,90€
La historia de Josh Bennett no es ningún secreto. Cada persona a la que ha amado ha sido arrancada de su vida, y a los diecisiete años no le queda nadie. Ahora lo único que quiere es estar solo. Y parece que la gente comprende que no necesita compañía. Todos excepto Nastya, la misteriosa chica nueva del instituto, que poco a poco irá acercándose a él. Pero cuanto más llega a conocerla Josh, mayor es el enigma. A medida que su relación se intensifica, las preguntas sin respuesta salen a la luz y él comienza a preguntarse si alguna vez sabrá quién es Nastya en realidad, o incluso si quiere descubrirlo.
Nastya Kashnikov había sido una gran pianista hasta que sufrió un fatal accidente que acabó con ella. Desde el día en el que sufrió el “accidente” nunca ha vuelto a ser la que era y únicamente quiere alejarse de todos aquellos que la quieren y dejar de ser quien era.
Josh Bennet ha perdido a todas y cada una de las personas que quería y que lo querían, y a sus diecisiete años ya no tiene a nadie más a quien pueda perder.
Me impresiona el miedo que tiene la gente a lo que pueda pasar en la oscuridad, pero no piensan dos veces en su seguridad durante el día, como si el sol proporcionara alguna clase de protección definitiva de todos los males del mundo. No lo hace. Lo único que hace es susurrarte, arrullarte con su calidez antes de tirarte contra la tierra de cara. La luz del día no te protege de nada. Las cosas malas suceden todo el tiempo, no esperan hasta después de la cena.No creo que haya que contar demasiado sobre la historia ya que creo que lo mejor es comenzarla sin saber demasiado de ella, porque lo interesante es poder enterarte poco a poco de todos los detalles y misterios que se esconden tras ella.
-¿Quererte demasiado sería imperdonable? Voy a hacer un McAllister y pedir más detalles al respecto.-Demasiadas obligaciones. A la gente le gusta decir que el amor es incondicional, pero no lo es, e incluso aunque fuera incondicional, sigue sin ser nunca libre. Siempre hay expectativas unidas a ello. Siempre quieren algo a cambio. Es como que quieren que seas feliz o lo que sea, y eso te convierte automáticamente en responsable de su felicidad, porque no serán felices a menos que tú lo seas. Se supone que tienes que ser quien piensan que se supone que tienes que ser, y sentir lo que piensan que se supone que tienes que sentir, porque te quieren, y cuando no puedes darles lo que quieres, se sienten como una mierda, así que tú te sientes como una mierda, y todo el mundo se siente como una mierda. Simplemente no quiero esa responsabilidad.Sin lugar a duda lo que más me ha gustado del libro han sido los personajes, ya que creo que están muy bien logrados, tanto los principales como los secundarios. Todos y cada uno de ellos son como son por un motivo concreto. El final del libro ha sido otra bofetada de realidad. Pero me ha gustado mucho como acaba ya que creo que podría ser una historia totalmente cierta, y adoro como la autora ha hecho que todo vaya surgiendo y dándose poco a poco hasta llegar al final.
La edición del libro es bastante sencilla pero me ha gustado. Y la portada aunque no sea de mis favoritas me gusta eso de que según como la miras ves dos siluetas o un helado que se ha caído en el suelo.