El extraño fenómeno fue descubierto hace casi tres décadas, cuando las sondas Voyager pasaban cerca de Saturno. La misteriosa forma hexagonal sorprendió a los científicos, que fueron incapaces de esclarecer qué era. Además, las naves no tuvieron mucho tiempo para poder obtener buenas imágenes. Hubo que esperar hasta el año 2009, en un sobrevuelo de la Cassini, que explora Júpiter y Saturno desde 2004, para observar el hexágono con detalle.
Extremadamente longevo
Los investigadores creen que la estructura se ha formado por una fuerte corriente que hace que las nubes adopten ese curiosísimo patrón regular de círculos concéntricos, espirales, figuras serpenteantes. Además de sus extrañas formas, la estructura sorprende por su longevidad, especialmente si se tiene en cuenta que los fenómenos meteorológicos en la Tierra no duran más que algunas semanas.El misterioso hexágono tiene un diámetro gigantesco de cuatro veces el de nuestro planeta, el doble de lo que se creía hace unos años, y la fuerte corriente que lo sostiene se cree que circula en su interior a unos cien metros por segundo.
Fuente: abc ZONA-CIENCIA