No hace mucho el hombre era feliz. Disponía de tierra, que le alimentaba, de familia, que le llenaba.Entonces, llego el monstruo. Dos hombres aclaraban a los granjeros los motivos. Los enviados explicaban el mecanismo y el razonamiento del monstruo que era más fuerte que ellos. Un hombre puede conservar la tierra si consigue comer y pagar la renta: lo puede hacer.Si, puede hacerlo hasta que un día pierde la cosecha y se ve obligado a pedir dinero prestado al banco.Pero, entiendes, un banco o una compañía, no lo pueden hacer porque esos bichos no respiran aire, no comen carne. Respiran beneficios, se alimentan de los intereses del dinero. Si no tienen esto mueren, igual que tú mueres sin aire, sin carne. Es triste pero es así. Sencillamente es así.Se le debe pagar. El banco, el monstruo necesita obtener beneficios continuamente. No puede esperar, morirá. La renta debe pagarse. El monstruo muere cuando deja de crecer. No puede dejar de crecer.Los hombres no podían hacer frente a la deuda, debían vender. Deshacerse de la tierra de sus antepasados, la misma que pasaba de padres a hijos de forma inmutable hasta aquél momento.Sea como fuere los arrendatarios furioso hicieron memoria, sus padres mataron serpientes, posteriormente a los indios. ¿A quién debían matar? El banco es intangible. Puedes matar al presidente de la compañía ¿después qué?. El monstruo es indestructible, como una estrella de mar puede regenerar sin apenas dificultad cada uno de sus brazos.