Para muchas personas, las vacaciones no son una alternativa a la congestión de las ciudades y el trabajo.
Bien al contrario, piensan que para escapar de la rutina, lo que deben hacer es intensificar su vida cotidiana.
Se apuntan a viajes programados que los esclavizan, o ponen tanta presión en las actividades de ocio que se acaban volviendo una obligación peor que el trabajo.
Pocas personas se esfuerzan en escapar de la alienación, que sería el gran objetivo de las vacaciones.Jean Baudrillard, 1929 - 2007.Filósofo y sociólogo francés,crítico de la cultura francesa.