El origen de "Blade Runner"

Publicado el 06 agosto 2013 por Fimin

06 de Agosto del 2013 | etiquetas: Cuadernos de Verano, Ruta Classics

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La distopía por excelencia del mundo del cine se forjó en 1927 de la mano de Fritz Lang y la mente de Thea Von Harbou, su esposa. ¿El resultado? Una de las obras cumbre de la historia del cine, que no hace más que recordarnos su importancia con el paso de los años, cuando parece que en vez de un avance histórico estemos en pleno retroceso.

5 RAZONES PARA VER "METROPOLIS" 

1. Donde nacen todas las películas de Ciencia Ficción

Amantes del género, habéis encontrado a vuestra madre. Y ella no es otra que Metrópolis, o Maria, de cuyo útero nacerían muchas de las ideas que darían forma al embrión que después se convertiría en la ciencia ficción cinematográfica. Y eso lo sabe bien el C3PO de George Lucas o la propia ciudad en la que habita Superman.

2. En las aulas desde 1927

A pesar de no ser un gran éxito de taquilla, su valor intelectual ha sido incomensurable, y la mejor película de Fritz Lang posiblemente haya sido una de las más estudiadas de la historia. Ya estés en una clase de historia, o de cine, no faltarán las escenas de la alineación obrera, que tanto influenciaron a Chaplin para sus “Tiempos Modernos

3. Kubrick quería que la vieras antes de morir

Genios recomendando películas de otros genios. ¿Quiénes somos nosotros para cuestionarles? Si la persona que hizo "2001: Una odisea del espacio" nos dice que antes de morir tenemos que ver “Metrópolis” poco tenemos que tardar en darle al play.

4. Echando de menos los programas de mano

Hoy en día cuando vamos al cine y pagamos por nuestra correspondiente entrada, tenemos que dar gracias por que nos dejen ver tranquilos la película. En 1927 tenían más clase y se gastaban unos programas de mano de esta guisa. Oh, los gloriosos años 20.

5. Una obra faraónica

Metrópolis costó cinco millones de marcos de la época (unos 200 millones de euros). Trabajaron en ella más de 37.000 extras y tardó dos años en ser completada. Fue un desastre, mayúsculo, sin paliativos. La productora UFA se fue al garete, y tuvo que sudar para remontar el vuelo. Y estamos hablando de una empresa que podía competir con las grandes majors de Hollywood.