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El origen de la palabra "asesino" y la secta de los nizaríes

Publicado el 14 septiembre 2014 por Daniel Prieto González @100cerosblog

Hoy se ha conocido el tercer asesinato de un periodista occidental grabado por los miembros del Estado Islámico, el británico David Haines. Este grupo está localizado en parte de Irak y Siria, formando su propio califato. El EI era una rama extremista de Al-Qaeda, cuyo líder fue expulsada de esta última por ser demasiado extremista. Su objetivo es volver a renacer la antigua gloria de los califatos fundados por los descendientes de Mahoma, exactamente la dinastía Omeya. Durante esta época, los musulmanes extendieron su poder por todo Oriente Medio, el norte de África y la Península Ibérica, pero poco a poco, el imperio musulmán fue cayendo en desgracia. En realidad, los islamistas del EI son un grupo de fanáticos que van a matar a todos aquellos que no se conviertan a su religión, el islam suní, incluyendo a sus hermanos de fe, todos; básicamente un grupo de locos asesinos.

Asesino Nizarí 


Ahora vamos a hablar del origen de la palabra asesino, una palabra que tiene mucha historia. Empezamos hablando del viejo de la montaña... no, tranquilos, aunque parezca un personaje del Señor de los Anillos, este nombre en realidad es un título. El Viejo de la Montaña era aquella persona que gobernaba sobre la gran fortaleza de Alamut. Alamut era una fortaleza localizada en un grupo de montañas situadas en el sur del Mar Caspio, una zona escarpada que era casi imposible de tomar. Aquí vivían los nizaríes, una de las sectas de asesinos más famosas de la Historia. Eran una secta minoritaria perteneciente al grupo de los ismaelitas, una formación minoritaria dentro de los minoritarios chiíes. El gran centro de poder de los nizaríes era El Cairo, capital de la Dinastía Fatimí.
En 1090 para ponerse a salvo de las persecuciones que les estaban diezmando, dirigidos por su líder Hassan i-Sabbah, tomaron la legendaria fortaleza de Alamut. Los nizaríes se convirtieron pronto en una red bien organizada que se extendía por los actuales Irán y Siria, siendo considerados por algunos como Estado. El principal punto defensivo de esta organización eran sus castillos, que al igual que Alamut, eran construidos en puntos de difícil acceso y con un buen aprovisionamiento de agua y comida. Desde estas fortalezas, los nizaríes predicaron sus creencias por Irán y Siria. Este poder fue visto como una amenaza por la dinastía selyúcidas, que gobernaban Irán en aquel momento, y emprendieron una serie de ataques sin ningún éxito. Como venganza, los nizaríes mataron al quien fue víctima de su primer gran asesinato, Nizan al-Mulk, visir del califa de la dinastía selyúcida. En 1094, dos años después del asesinato del visir, el califa fatimí al-Mustansir murió, lo que provocó una guerra entre sus hijos Al-Musta´li y Al-Nizar. Los ismaelíes de Irán tomaron partido por este último, pero perdieron. Esto provocó una ruptura entre el resto de ismaelíes de las demás regiones, y los seguidores de Hassan i-Sabbah (posteriormente llamados nizaríes) que eran más poderosos en Irán.

Recreación de la fortaleza Alamut en el videojuego
Assasin´s Creed, juego donde aparecen los nizaríes.


Durante el reinado de Hassan, los nizaríes vivieron uno de sus mejores momentos. Se cuenta que los esbirros que salían a finalizar un "encargo" iban bajo los efectos del cáñamo indio, una bebida alcohólica cuyos consumidores nizaríes eran conocidos como hashishim, palabra madre de asesino. Y este es el origen de uno de las palabras que por desgracia se suelen oír en los telediarios, todos de diferentes tipos. Pero volviendo al origen, en realidad, es una cosa muy curiosa: ¿quién se iba a pensar que la palabra que describe a alguien que mata queriendo, en un principio, se refería a una persona que consumía una bebida alcohólica? Aunque, la verdad... en realidad la finalidad de beber era para luego ir a matar, así que tienen una relación bastante fuerte ambas palabras.
Con la muerte de Hassan en 1124, el poder de esta secta pasó a ser controlado por el lugarteniente Buzurg Ummid, y tras este, fue su hijo Muhammad I, en 1138. Durante estos años, los nizaríes seguirían practicando los asesinatos cuyas víctimas eran personajes importantes de la época, como turcos y otros enemigos significativos. Años más tarde, Hassan II sucede a su padre Muhammad I, que sería conocido como uno de los líderes más extravagantes de la secta de los nizaríes. Este personaje realizó una vuelta de tuerca a la forma de ver el Corán.  En el mes del Ramadán de 1164, anunció en nombre del imán oculto, el inicio de la gran resurrección; y por lo tanto, ya no tenía sentido seguir respetando las reglas del libro sagrado. Permitió beber alcohol a los fieles, y les obligó a no respetar el ayuno; algo que les costó la vida, ya que fue asesinado por un partidario de la vieja doctrina. Y esto es una muestra de lo que pasa cuando se te ocurre cambiar las reglas, rodeado de un montón de asesinos profesionales, de los cuales muchos, seguramente fueron fanáticos ismaelitas. Después de este acto, uno piensa que volverían a las viejas reglas, pero esto no fue lo que sucedió. Muhammad II siguió los pasos de su padre. La herejía terminó una vez que el nieto de Hassan II, Hassan III volvió a establecer de nuevo, las reglas de siempre. Además, los nizaríes seguirían desde ese momento las creencias suníes, y no las chiíes, como habían hecho hasta el momento.

Ilkanato, gobernado por Hulegu Khan

Sultanato Mameluco.

Desde este momento, los nizaríes experimentaron un lento declive. Se tuvieron que enfrentar a dos enemigos muy poderosos: el primero de ellos era la dinastía de los Mamelucos en Egipto, que habían derrocado a la dinastía Ayubí. Además, este imperio consiguió acabar con la última fortaleza nizarí en Siria, que cayó derrotada en 1273. Y por el otro lado estaba el Imperio Mongol, que había iniciada una campaña hacia Occidente al mando de Hulegu Khan, nieto de Gengis Khan, que estaba dispuesto a arrasar todo Oriente Medio. De hecho, los mongoles consiguieron acabar con todos los enclaves de esta secta, incluida Alamut, la fortaleza inexpugnable. Esta fortaleza fue destruida hasta los cimientos, quedando sólo de ella un montón de escombros, y un pequeño grupo de supervivientes, entre los que estaba Rukh al-Din Khurshah, hijo de Muhammad III, hijo de Hassan II. Khurshah moriría de camino a Mongolia, y el único de su familia que sobreviviría sería uno de sus hijos. Tras este período de masacre, los nizaríes desaparecerán de los libros de la Historia, convirtiéndose en un montón de grupos independientes, extendidos por todo Oriente Medio y Asía Central.

Aga Khan IV.

En el siglo XV vuelven a aparecer. En la India y en Asia Central empiezan a predicar sus creencias, y consiguen muchos seguidores nuevos, obteniendo un poco más de poder. En India son llamados Kohodjas o Joyas. En el siglo XIX, aparece una persona que dice ser descendiente del hijo de Krushah, el único superviviente de la familia gobernante en Alamut. Este personaje se llamaba Hassan Ali Shah, y se convierte  en Aga Khan, título que recibe del sah de Irán, Fath Ali. Más tarde, los británicos, ya instalados en la India, obligan a todos los seguidores de los ismaelitas reconocer a Aga Khan como su máximo líder. En 1848 se instaló en Bombay, y desde esa ciudad emprendió la organización de toda la comunidad ismaelita. Hoy en día, el heredero de los imanes nizaefe del ismaelismo, es Shah Karim, conocido como Aga Khan IV. Actualmente, el papel de ser líder de los nizaríes es uno muy diferentes al de hace unos siglos, ya que Aga Khan IV actualmente dirige una de las empresas privadas más importantes que se dedica al desarrollo cultural, económico y social de países de África y Asía.


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