Fragmento de una escultura asiria.
Foto tomada en la exposición que el CaixaForum de Madrid
dedica a Asurbanipal.
Aquí estamos, dejándonos los ojos,con la piel erizada y los sentidosalerta, como si presintiéramosque de lo ya vivido ya tan vívidoaún nos resta un rescoldo por sabercuál era y es el secreto de su lumbre,si de una vez por todas va a aclararseel laberinto inmundo en que los dioses se complacen en, repetida mente,mostrarnos que no hay nada al otro lado de esta broma infinita sino su burla eternay nuestra inacabable desolación.