Durante la reunión ambos intercambiaron libros. El pontífice le obsequió dos libros de Alessandro Pronzato, experto en catequesis y en la Biblia y divulgador teológico, uno de ellos titulado Evangelios molestos y otro sobre la relación entre humor y religión. También le regaló ejemplares de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium y su famosa encíclica sobre temas medioambientales Laudato si.