Soy escritora de brújula. Cuando empiezo a escribir una novela solo sé de qué irá el tema. La novela que acabo de terminar iba sobre una actriz española que triunfaba en Hollywood, ¿cómo lo iba a conseguir? ¿cómo transcurriría su vida? hasta que no lo escribiera no lo sabría. Y eso es lo que me divierte, lo que me apasiona de escribir; es como si yo misma estuviese leyendo una novela y no pudiera parar porque necesito saber lo que pasará después, cómo terminará la historia.
Por eso, probablemente, me siento satisfecha cuando le pongo el punto final: porque ya sé cómo
termina, y además, desaparece la ansiedad del trabajo inacabado, de las ideas en el aire o anotadas con prisa en una libreta temiendo que se pierdan.
Ahora, con más calma, toca corregir, eliminar, añadir, ver que todo concuerde. Otro trabajo denostado por muchos pero que a mí me encanta. Es como tener un primer esbozo de una escultura y empezar a pulirla hasta convertirla en algo bello y perfecto.
Pero eso será más adelante. Ahora hay que dejarla reposar para retomar la revisión con objetividad, con los ojos críticos de un lector exigente, capaz de detectar el menor error.
Por supuesto,anunciaré su publicación a bombo y platillo y espero que sea un éxito.
¡Buen finde para todos!
(Fotos en recuerdo de Jimmy)