Determinadas circunstancias han hecho que haya pasado un año desde que se la entregué a mi Agencia y recibió su visto bueno. Ahora está en lectura en una importante editorial, pero a mi ya no me cabe la ansiedad en el cuerpo, y empiezo a plantearme opciones si no recibo pronto una respuesta positiva ¿cuales? ¡yo que sé!
Me consta que son muchos los compañeros escritores que han encontrado en Internet, concretamente en Amazon la forma de dar salida a sus obras y están muy satisfechos con los resultados. Desde aquí, mi más sincera enhorabuena a todos ellos.
No quisiera molestar a nadie con estas reflexiones. Siempre he compartido con vosotros tanto mis inquietudes como mis alegrías y por eso también quiero hacerlo en estos momentos en los que la revolución ha llegado al mundo editorial y nos ha pillado en medio.
En fin, voy a seguir trabajando en mi cuarta novela, a ver si así distraigo la espera y alejo a los demonios.