Revista Comunicación

El recuento de caracteres y su utilidad en las tareas de edición

Publicado el 11 mayo 2015 por Marianaeguaras @MarianaEguaras

Realizar un recuento de caracteres no es la tarea más glamorosa que un profesional de la edición pueda hacer, pero no por ello es poco necesaria e importante. Un recuento de caracteres realizado al inicio del trabajo, e incluso para presupuestarlo, nos puede ahorrar varios problemas además de tiempo.

Tanto en Word como en Indesign se puede efectuar un recuento de caracteres. Word lo hace sobre la totalidad del texto mientras que Indesign lo hace sobre el texto que se encuentra contenido en un marco de texto. En este último caso es cuando el recuento de caracteres puede resultar una tarea ingrata: si en una maquetación se utilizan varios marcos de textos hay que efectuar el recuento marco a marco. Pensad en una enciclopedia y veréis que hay varios marcos: el texto principal, cada uno de los epígrafes, los destacados, los recuadros, etc.

El recuento de caracteres y su utilidad en las tareas de edición
En Word la función se encuentra en RevisarContar palabras. En Indesign, en la ventana Información. Tanto en un programa como en otro encontraremos la cantidad de caracteres, de palabras, de líneas y de párrafos. En Word, además, la cantidad de caracteres sin espacio y la cantidad de páginas.

De igual manera, ambos programas pueden brindar esta información sobre una porción de texto seleccionado. Si uno desea saber los caracteres que tiene un determinado párrafo solo tiene que seleccionar ese párrafo para conocer la cifra.

Presupuestos

En el caso de los presupuestos, la utilidad del recuento de caracteres radica en que se puede informar al cliente la tarifa de la corrección sin que haya variaciones posteriores. De esta forma, el cliente sabe cuánto debe pagar por la corrección y el profesional cuánto cobrará sin necesidad de acabar el trabajo para cerrar el precio.

Para elaborar un presupuesto con tarifa fija por una corrección de estilo y una corrección ortotipográfica es necesario conocer los caracteres con espacio (cce) o matrices que posee un documento. Insisto en que solicitar un presupuesto por "un libro de 300 páginas" no es un información con la que los profesionales de la edición podamos ofrecer una tarifa por el trabajo. Frases como estas son el equivalente a decir "cuánto sale un coche rojo": imposible determinar un precio con datos tan escuetos y nimios.

Si quieres saber más al respecto, visita Cómo pedir un presupuesto por servicios editoriales (I).

Maquetaciones

Aunque para realizar una maquetación el recuento de caracteres no resulte necesario si contamos con él podremos estimar la cantidad de páginas final que tendrá una obra.

En la maquetación de un libro intervienen muchas variables, como el ancho de los márgenes; la tipografía, el cuerpo de la misma y el interlineado; los espacios entre los títulos y los párrafos, etc. Sin embargo, si maquetamos obras con estructuras similares, por ejemplo, libros pertenecientes a una colección, con el recuento de caracteres se puede hacer una regla de tres y obtener un estimado de las páginas finales que tendrá la obra.

De esta forma, estamos en posición de informar al cliente cuántas páginas tendrá el libro y también fijar una tarifa por página maquetada. En la mayoría de los casos, cuando elaboro un presupuesto, aplico este procedimiento y cierro un precio fijo también para la maquetación, ya que el recuento de caracteres me ha posibilitado estimar la cantidad de páginas (página más, página menos, la cifra será muy aproximada).

Traducciones

Hay obras que se realizan bajo la modalidad de coedición entre editoriales de diferentes países y la única parte del libro que cambia es el texto. Es decir, que todo aquellos elementos que estén en color no deben modificarse, especialmente no moverlos del lugar donde se encuentran ni cambiar su tamaño.

Esto se debe a que todas las editoriales compartirán la misma base, las mismas ilustraciones y la única diferencia estará en los textos. A esta capa se la suele llamar "capa negra", "capa del negro" o " text black ", incluso en aquellos casos donde la página es oscura y los textos irán en color blanco, "color papel".

La importancia del recuento de caracteres en esta situación radica en que el espacio para colocar el texto traducido está limitado por la capa de color que no se puede modificar. Entonces, se vuelve vital informar al traductor de la cantidad de caracteres con espacio que posee el marco de texto donde se encuentra cada uno de los textos que debe traducir. Si no se hace, el problema siguiente será que habrá que recortar el texto traducido para que encaje sí o sí en el marco de texto y añadimos al proyecto un problema que podríamos haber evitado perfectamente.

Metadatos

Cualquier plataforma de publicación de obras exige la incorporación de metadatos y entre ellos se encuentran el resumen de la obra, la biografía del autor e información para el canal comercial.

El recuento de caracteres es útil al momento de elaborar estos textos si conocemos el espacio que cada plataforma ofrece para incorporar esta información. Por ejemplo, Amazon KDP y CreateSpace permiten hasta 4.000 caracteres para la descripción del libro (recordar que el espacio entre palabra y palabra también cuenta como carácter); Nook Press hasta 5.000, y Kobo Writing Life y Bubok no establecen límites. CreateSpace y Nook Press hasta 2.500 caracteres para la biografía del autor. (En Autopublicación Tagus he buscado esta información, pero es tan mala plataforma que no único que logré fue perder tiempo).

Para completar los datos ricos del ISBN no hay límite de caracteres para los apartados Descripción principal/Resumen, Descripción corta/Anotación breve, Tabla de materias/Tabla de contenido, Nota biográfica, y Introducción o prefacio, entre otros.

¿Se te ocurre en qué otras situaciones o trabajos el recuento de caracteres puede resultar importante?


Volver a la Portada de Logo Paperblog